
Un ajuste sin para qué
Lo que conoce cualquiera que supere la barrera de los 50 años es que los tiempos en que los ingresos de los trabajadores mejoran son, simplemente, los que anticipan que en algún momento llegará el turno de volver a caer por la escalera. Y que si en los tiempos de bonanza se subieron cinco pisos, la rodada hacia abajo será de diez.







