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Este año, el Día Mundial se celebra con el lema “Todos debemos actuar” 

Obesidad: la epidemia que avanza

Hoy 4 de marzo se celebra el Día Mundial de la Obesidad. En la Argentina afecta a cuatro de cada diez niños, niñas y adolescentes, y a siete de cada diez adultos. 

Para entender de qué hablamos, se define a la obesidad como una enfermedad crónica, pandémica y multifactorial, caracterizada por un aumento del tejido adiposo, lo que la asocia con múltiples comorbilidades, y aumento de la mortalidad. 

La obesidad se ha triplicado en todo el mundo. En Argentina, según los resultados publicados en la última Encuesta nacional de nutrición y salud (Ennys), el sobrepeso y la obesidad afecta a cuatro de cada diez niños, niñas y adolescentes (NNyA) y a casi siete de cada diez adultos cuyos patrones de alimentación son inadecuados en toda la población.

Respecto de las consecuencias de esta enfermedad destacamos las afecciones cardiovasculares, hipertensión arterial, diabetes mellitus tipo 2, enfermedad metabólica por hígado graso no alcohólico, dislipidemia, apnea obstructiva del sueño, enfermedad renal y enfermedades oncológicas.

Crédito: Foto: Unne Medios

EL ENTORNO OBESOGÉNICO

Asimismo, podemos referir a los factores socioambientales-culturales, el consumo de productos ultraprocesados, los estilos de vida y la falta de actividad física como contribuyentes a crear un "entorno obesogénico", es decir, un ambiente que promueve la obesidad en las poblaciones.

Por otro lado, las nuevas tecnologías y el tiempo que se pasa frente a las pantallas, en especial niñas, niños y adolescentes, aumentan el sedentarismo; al mismo tiempo que son persuadidos por la publicidad de alimentos con bajo valor nutricional como los snacks, comidas rápidas, gaseosas, entre otros, y esto conlleva a que la preferencia por los mencionados productos con contenido elevado de azúcares, sal y grasas sea cada vez mayor. 

EL ROL DE LA FAMILIA EN LA ELECCIÓN DE ALIMENTOS REALES

Cabe resaltar que los padres ejercen un rol importante, ya que son quienes están a cargo de las elecciones y las preferencias alimentarias dentro del hogar. 

Es por esto que la modificación de las prácticas de alimentación en la casa donde los cuidadores inculquen a niñas, niños y adolescentes a elegir alimentos "reales" o "naturales" y porciones que sean las adecuadas, como también la realización de actividades recreativas en familia al aire libre, ayudará a que los más pequeños puedan elegir y regular su ingesta con alimentos variados y saludables, teniendo una vida activa, evitando las consecuencias de la enfermedad.

INCORPORAR HÁBITOS SALUDABLES DESDE PEQUEÑOS

El aumento de casos de obesidad en la franja etaria que comprende a la niñez y adolescencia y la tendencia a continuar con sobrepeso u obesidad en la vida adulta hacen que la prevención de esta creciente epidemia sea uno de los métodos de elección y la estrategia de nutrición pública más eficaz. 

Por lo tanto, una de las intervenciones más eficaces para combatir el avance de la obesidad son las que se realizan durante la niñez. Durante el período de crecimiento de los pequeños es el momento más oportuno y fácil para instalar hábitos alimentarios saludables y estas medidas podrían tener un resultado positivo cuando se actúa desde los primeros años de vida. 

EN LA ESCUELA TAMBIÉN

También debemos centrar nuestras acciones sobre el entorno escolar, ya que los niños pasan el mayor tiempo en los establecimientos educativos y teniendo en cuenta que las preferencias por las comidas ocurren justamente a edades tempranas, el ambiente escolar sería el escenario ideal para promover la incorporación de prácticas de alimentación saludables.

 "TODOS DEBEMOS ACTUAR"

Debemos tomar conciencia de que esta es una enfermedad pero que podemos evitar su avance, y teniendo en cuenta que "todos debemos actuar" mejorando no solo los hábitos en la alimentación sino también los entornos. Entendiéndose por "entorno" a los lugares que promueven el desarrollo social, fomentando la elección de conductas saludables. 

En pocas palabras, una alimentación óptima sumada a la actividad física son las medidas satisfactorias para prevenir este aumento de grasa corporal excesiva en toda la población.

En nuestro país contamos con la vigencia de la ley de promoción de la alimentación saludable y en nuestra provincia con la ley de promoción de entorno escolar saludable. Ambas aprobadas pero aún no reglamentadas. 

En la ley nacional, se tratan como ejes centrales el etiquetado nutricional frontal con sistema de advertencia de los alimentos, la regulación de las publicidades de productos y los entornos escolares saludables, siendo estrategias válidas para mitigar el avance de esta enfermedad.
 

También en la ley provincial se establece la incorporación de quioscos escolares, la educación alimentaria en las escuelas, entre las estrategias más destacadas, que garanticen a los más jóvenes el derecho al acceso de una alimentación adecuada que les permita el crecimiento y desarrollo óptimo.

Para finalizar, las condiciones están dadas, es momento de actuar entre todos, frenar esta pandemia es una responsabilidad de todos.

Cuanto más temprano se intervenga sobre los determinantes, más efectivos serán los resultados para poder prevenir la obesidad en el mundo.

(La autora es licenciada en Nutrición -MP 083- del Colegio de Nutricionistas de la Provincia del Chaco).