Al galope del verso
En la entrega anterior hablamos de la violencia y de la educación como uno de sus antídotos más importantes. Hoy continuaremos con la noción de justicia, virtud y voluntad.
En un intento de contribuir de alguna manera a mejorar los males argentinos, en la entrega anterior hablé de la virtud, el vicio y la voluntad. Hoy continuaré con las nociones de leyes y valores.
Leyes
Las leyes que dicta el hombre
y las leyes naturales
son cosas muy desiguales
que llevan el mismo nombre.
Unas aluden al orden.
del universo real
y las otras a .la orden.
del universo legal.
Unas se deben cumplir
respetando a la conciencia
y las otras descubrir,
usando la inteligencia.
Son del orden natural,
los hechos que se repiten
y al humano le permiten
planificar sus acciones
y evitar contradicciones
que lo dañen o limiten.
Determinan su existencia
sin que el hombre las decida
y deben ser entendidas
atendiendo a la experiencia,
para actuar en consecuencia.
y mantenerse con vida.
LEYES POSITIVAS
Se llama ley positiva
a la que dicta el humano
para cumplir con su hermano
en la vida colectiva.
Siendo animal racional,
el hombre se dicta leyes
para adaptarse a las leyes
del universo real.
Como el hombre se desvía
de la conducta correcta
y no siempre lo detecta,
la ley le indica la vía,
como la regla nos guía
para trazar líneas rectas.
Y valga la aclaración:
La conducta no es correcta
y nuestra vida se afecta,
si es injusta la intención
o si no encaja la acción
con lo que el seso proyecta.
Y conviene destacar,
que aunque varíen los nombres
todas quieren ordenar
las conductas de los hombres.
Aunque varíen las formas
y con las formas los nombres,
leyes, decretos y normas
son inventos de los hombres.
Igual que los reglamentos,
reglas, resoluciones,
códigos, constituciones,
mandatos y mandamientos.
LEYES NATURALES Y LEYES POSITIVAS
De las leyes naturales
el hombre con su inventiva
deduce las positivas
y los principios morales.
Si nos muestra la experiencia,
que el engaño y el error
siempre producen dolor
y complican la existencia;
además de una advertencia
es una ley natural
que hace que el ser racional
dicte, redacte o escriba
alguna ley positiva
que evite su propio mal.
Y es una ley natural
que confirma la experiencia,
el que siempre la coherencia
racional y emocional,
conceptual y conductual
beneficie la existencia.
Es por eso que el humano
racional e inteligente,
elabora con su mente
y le da forma legal,
al proyecto conductual
que cree más conveniente.
Para el humano indolente
no existe la impunidad;
si falta la voluntad
de atenerse a lo evidente,
su conducta es incoherente
con su propia realidad,
y por esa necedad
el dolor se hace presente.
VALOR Y VALORES
Según el diccionario de la RAE el valor es:
1- El grado de utilidad o aptitud de las cosas para satisfacer las necesidades o proporcionar bienestar o deleite.
Similar: aptitud, utilidad, idoneidad, mérito, atractivo.
2- La cualidad de las cosas, en virtud de la cual se da por poseerlas cierta suma de dinero o equivalente.
Similar: precio, coste, tasación
3- La cualidad de una persona o cosa por la que se considera buena, útil o digna de interés.
Según Google los valores son las normas o los principios que guían la forma de actuar, ser y pensar de los individuos y las sociedades. Algunos de los valores más destacados son la responsabilidad, la justicia, la lealtad y la paz. Los valores son cualidades positivas, porque son las virtudes que tiene una persona o un grupo. La diferencia entre valor y valores radicaría en reconocerlos y en asumirlos; es decir hacer lo necesario para obtener sus beneficios.
Cuando decimos valores,
no decimos cuales son;
nombramos a la noción
de cosas muy diferentes
que agrupamos en la mente
por el tipo de función,
que de acuerdo a la razón
resultarán convenientes.
Cuando decimos valores,
sin precisar los efectos
ni cuáles son los mejores;
aunque de un modo imperfecto
señalamos al concepto
de todos los efectores.
REALIDAD SUBJETIVA Y OBJETIVA
A nivel individual,
la percepción del valor
siempre será desigual
y siempre expuesta al error.
Pero la idea mejora
si vemos por separado
al sujeto que valora
y al objeto valorado.
La percepción del valor
supone la inteligencia,
la atención y la conciencia
con sus márgenes de error,
para prever lo mejor
para la propia existencia.
Pero también la incidencia
del deseo, la emoción,
el hábito y la pasión
que no saben de prudencia,
alejan a la conciencia
de la mejor decisión.
Tiene una faz objetiva,
que capta la inteligencia
a partir de la experiencia,
y una fase subjetiva,
instintiva y emotiva,
que le da su aprobación
o lo ve como ilusión
y le niega su aquiescencia.
La idea con la emoción,
siempre se dan asociadas
pero no siempre alineadas
en la misma dirección.
Solamente la conciencia
de la propia realidad
y la firme voluntad,
de prever las consecuencias
y decidir con coherencia
puede hacer que la emoción
se asocie con la razón,
ayude con su vehemencia
y empuje con su potencia
en la misma dirección.
PERCEPCIÓN DE LOS VALORES
La falta de precisión
en la noción de valores
conduce a la confusión
induce a muchos errores.
El concepto de valor
se refiere al beneficio,
utilidad o servicio
para un tiempo posterior,
que el humano previsor
prevé con su sano juicio.
Con su mente superior,
sin ser del todo consciente
el ser humano presiente
que debe ser previsor
para evitar el error
con el dolor consiguiente.
Pero si es un beneficio
para un tiempo posterior,
muchas veces al valor
se lo ve como perjuicio
porque implica el sacrificio
de algún placer inmediato
y atenerse a lo sensato
nos parece un desperdicio.
Y por eso con frecuencia,
con excusas y autoengaños
se usa mal la inteligencia
y uno mismo se hace daño.
Recurriendo al autoengaño
para evitar el dolor,
no reconoce su error,
o lo atribuye al extraño
o a los demás del rebaño
causando un daño mayor.
La reacción a la injusticia
no suele ser la sensata
y nadie se beneficia
con la lucha que desata.
El hombre no se percata,
que al no evitar el error
al daño lo hace mayor
porque mata la confianza
y destruye la esperanza
de convenir lo mejor
y eso acentúa el dolor
y el deseo de venganza.
CEGUERA
No son pocos los humanos,
que debido a la ignorancia
del valor y su importancia,
se portan como villanos
que dañan a sus hermanos
con desprecio y arrogancia.
La falta de percepción
del valor de los valores,
según algunos autores
no tendría solución
y explican la situación
hablando de una ceguera,
que no creo verdadera
ni acorde con la razón.
Es falaz el argumento,
es otra la explicación:
por la falta de atención
y el escaso entrenamiento
fracasa el entendimiento
por la mala educación.














