Al galope del verso
Para seguir con la temática de la nota del martes pasado, hoy voy a hablar de la ciencia y de las religiones, empezando como siempre con las principales definiciones.
El humano es el animal con la inteligencia más desarrollada. Esta inteligencia le sirve para aprender y saber qué hacer para seguir vivo. Sin embargo, esa misma inteligencia también le permite comprender que tarde o temprano va a morir. Esto lo lleva a pensar en lo divino y eterno que le permitiría superar a la muerte terrenal.
La ciencia según el diccionario de la RAE es"el conjunto de conocimientos obtenidos mediante la observación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados y de los que se deducen principios y leyes generales con capacidad predictiva y comprobables experimentalmente".
Las creencias (Según Carmen Quesada Carcelén, del Colegio de psicología Oficial de Madrid) son ideas que hemos internalizado en nuestra mente, que de forma inconsciente y sin que nos demos cuenta dirigen nuestros actos y nos impulsan a actuar de una u otra manera sin que en el fondo sepamos por qué.

Las creencias religiosas según Wikipedia son ideas consideradas verdaderas por quienes profesan una determinada religión. Una religión comprende no solo las creencias religiosas, sino también la puesta en práctica de las mismas a través de ciertos actos especiales.
La religión según la inteligencia artificial es un conjunto de creencias y prácticas que relacionan a las personas con lo espiritual, lo trascendental, lo místico y lo sobrenatural. Las religiones pueden incluir veneración a un ser supremo, normas morales y rituales.
Religiones teístas y no teístas
Las religiones teístas son aquellas que creen en la existencia de uno o más dioses (monoteístas y politeístas) Entre las religiones teístas más conocidas se encuentran el cristianismo, el judaísmo y el islam.
La religiones no teístas son tradiciones que no hacen referencia a deidades. El no teísmo es una creencia que se ha aplicado a la teología liberal y al budismo, entre otras. Entre las religiones no teístas se encuentras el budismo, el Hinduismo, el Jainismo y el Taoísmo.
REALIDAD, CIENCIA Y CREENCIA
La realidad es inmensa
y sumamente compleja
y el humano cuando piensa
solamente la bosqueja.
Con acierto se conduce
y es normal la inteligencia
que induce de la experiencia,
deduce de lo que induce
y el saber que así produce
enriquece su sapiencia.
Siendo el hombre limitado,
todo lo debe probar,
nada puede asegurar
sin haberlo comprobado.
A la idea que postula
a partir de lo captado,
como cierta la rotula
cuando ve los resultados.
Deduce de lo sabido
y lo da por comprobado,
si prueba lo deducido
con "recuerdos del pasado".
En cambio cuando hace ciencia
va ensayando postulados
y los da por acertados
cuando siente la evidencia
de las nuevas experiencias
que comprueban lo pensado.
Esto no quiere decir
que no se pueda pensar
y no se pueda acertar
a fuerza de deducir.
No debemos olvidar,
que a partir de lo entendido
que ya dimos por sabido
decidimos cómo actuar;
y si hubiera que probar
que se dará lo esperado,
quedaríamos varados
sin siquiera comenzar.
Esto pone en evidencia,
que con su enfoque parcial
lo que confirma la ciencia
nada dice del total;
la síntesis general
siempre será una creencia.
Siendo el hombre limitado
capta de a poco por vez,
nunca ve con nitidez
como el todo está integrado,
y por eso está obligado
a compensar su carencia
recurriendo a la creencia
para sentirse ubicado.
Pero por ser la creencia
una síntesis global
intuitiva y personal,
que por su afán de coherencia
pergeña la inteligencia
para poderse ubicar,
no puede haber experiencia
que la pueda comprobar.
CREENCIA, FE Y CONDUCTA
Como cualquier animal
el humano siempre actúa;
pero por ser racional
a su accionar lo evalúa.
Aunque lo haga fugazmente,
a lo que está por hacer
primero lo conceptúa
y después que lo evalúa
decide su proceder.
Pero no puede evaluar
sin partir de una creencia
o marco de referencia,
para poderse ubicar,
razonar y constatar
que razona con coherencia.
FE
La palabra fe, expresa
o evidencia la emoción,
o grado de convicción,
resolución o firmeza;
o sensación de certeza
que despierta la noción
Y esa firme convicción
sin el freno de la duda,
es la que empuja y ayuda
para pasar a la acción.
Si falta la sensación
de que estamos en lo cierto
nos invade el desconcierto
y falla la decisión.
A LA DERIVA
El humano sobrevive
si concibe lo que es cierto
y decide con acierto
por lo cierto que concibe.
Por la fuerza del instinto,
el deseo y la pasión,
toda su vida es acción;
Pensándolo con cuidado,
yo diría que la vida,
se nos hace más sufrida
y parece paradójica,
cuando por falta de lógica
no puede ser entendida.
Y diría que el dolor,
es la clara consecuencia58
y al mismo tiempo advertencia
del descuido y del error.
LA IDEA DE DIOS
Si lo real existente
en su marcha evolutiva
llegó a la vida instintiva
y después a la consciente,
parece más que evidente,
que lleva una dirección
que exige una explicación
que resulte suficiente.
Como a la vida que tiene
y no decidió tener,
solamente la mantiene
si decide bien qué hacer;
no deja de suponer
que también fue decidida
por alguien que tiene vida
y no alcanzamos a ver.
Con un cerebro finito
uno puede suponer,
pero no reconocer
a lo eterno e infinito.50
El humano de este modo,
llega a la idea de Dios;
y sus opciones son dos;
o la borra con el codo
apoyado sobre todo
en la idea del azar;
o se pone a revisar
si el azar le explica todo.
ERROR SUFRIMIENTO Y DOLOR
Observando con cuidado,
podemos ver que la vida
se nos hace más sufrida
y parece paradójica,
cuando por falta de lógica
no puede ser entendida.
Atendiendo a la experiencia
con cuidado y con rigor,
se comprueba que el dolor
es la clara consecuencia
y al mismo tiempo advertencia
del descuido y el error.
Por lógica consecuencia;
si uno sabe que el dolor
nos avisa del error,
activa la inteligencia
y promueve la prudencia,
no carece de valor.
Aunque sea por temor,
el humano no se olvida
que debe ser previsor
y así protege su vida.
Dolor, opio y religión
Carlos Marx (1818- 18839) fue el que dijo que la religión es el opio de los pueblos. En cambio, para el sociólogo, filósofo y pedagogo agnóstico Emile Durkheim (1858-1927) las religiones contribuyen a la vida y a la sociabilidad humana y evitan o atenúan la anomia o carencia de normas.
Siempre nos duele el dolor;
pero el dolor es más fuerte
en el humano que advierte,
que aunque viva con ardor,
todo pierde su valor
si todo acaba en la muerte.
La perspectiva es mejor
para el humano que acepta
que existe lo superior
que al futuro lo proyecta.
El panorama es distinto,
la vida tiene valor
y se conforma al instinto
que desea lo mejor.
Si esta vida es recibida
y como tal aceptada,
la esperanza en otra vida
no puede ser descartada.
La existencia de otra vida
no puede ser comprobada;
pero sí argumentada
y al mismo tiempo creída
El humano sobrevive,
si atiende a la realidad,
concibe lo que es verdad
por las cosas que percibe
y según lo que concibe
ordena su actividad.
Como la vida es acción
y la duda paraliza,
por lógica deducción,
el hombre se moviliza
si utiliza la razón
y al futuro lo divisa.
Si el humano sobrevive
si concibe lo que es cierto
y decide con acierto
por lo cierto que concibe
y por vivir se desvive,
si al suponer otra vida
a la actual la consolida
porque la ordena mejor,
no me parece un error
la hipótesis concebida.
Lo del .opio de los pueblos.
es una idea fallida;
porque si ordena su vida
no puede ser adicción.
porque sin esa noción
la droga se consolida.
Sin un proyecto de vida,
con o sin religión
cegado por la ambición
como humano se suicida
e incluso se hace homicida
inmerso en la corrupción.













