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Footing intelectual

Al galope del verso

Dije en mi primer artículo publicado el 13 de agosto que para contribuir a la superación de los males argentinos comenzaríamos por revisar los procesos propios de la naturaleza, el psiquismo y la conducta humana, que de por sí tienden a que cada individuo y todos los miembros de la especie completen su ciclo vital, y a la vez sirven que evitar y corregir errores.        

Como eso implica incursionar en el complejo y resbaladizo terreno de lo intelectual, emocional y conductual, decidí abordarlo en verso para que funcione como las pantaneras que permiten vadear el pantano.

Para escribir me ayudé con la guía de rimas y el diccionario. Así pude descubrir que en el diccionario casi todas las palabras tienen varios significados; parecidos o relacionados pero distintos. Esto me llevó a tratar de dilucidar la cuestión del signo (es decir "la palabra") y lo significado (es decir "la idea" que representa a la cosa o parte de la realidad representada).

Fue entonces cuando me di cuenta que las ideas no se ven, son fugaces y resbalan, las palabras las señalan y les sirven de sostén. Como las vías del tren encarrilan la atención, haciendo que la razón recorra la realidad y estacionen en la verdad que llamamos conclusión.                

A su vez la conclusión no es el fin del recorrido; es el paso establecido por la humana condición para pasar a la acción a partir de lo entendido. Para seguir entendiendo a partir de lo sabido que uno mismo fue previendo.  

Más arriba utilicé la palabra razón y es necesario aclarar a qué me refiero:

Con la palabra razón

se designan varias cosas

y por esa imprecisión

la noción se hace borrosa.

La idea se perfecciona

al poder diferenciar

a la acción de razonar

de la mente que razona.

Si se detiene un instante

y se aviene a comparar

razonar con caminar

y razón con caminante.

Cuando el humano razona

va ordenando las razones

para obtener conclusiones

que sirvan de basamento

para tomar decisiones

y concretar las acciones

que previó su pensamiento.

Razonar y caminar

son procesos semejantes;

el andar del caminante

le hacen ver la realidad

y los pasos del pensante

lo acercan a la verdad.

De acuerdo a mi deducción

y por lo poco que sé,

si razón, causa y porqué

señalan la misma idea,

razonar es la tarea

de ordenar a los por qué.

Las causas y los efectos

que en lo real se repiten

al humano le permiten

encadenar los conceptos

de las causas y los efectos

y darlos por acertados,

si después de formulados,

los sucesos ocurridos

en el tiempo transcurrido

ratifican lo pensado.

Las causas y los efectos

del universo real

forman su imagen virtual

a nivel del intelecto.

Son a nivel cerebral

premisas y conclusiones

o cadenas de razones

que bosquejan lo real.

Los hechos que se repiten,

al humano con memoria,

al futuro lo remiten

y prevé su trayectoria.

Y gracias a la memoria,

los hechos que se repiten

al humano le permiten

modelar su propia historia.

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Los hechos que se repiten al humano con memoria al futuro lo remiten y prevé su trayectoria.

Causalidad y entendimiento

Como dice el verso, la causalidad es la sucesión invariable y regular de causas y efectos, que le permite a la mente humana entender, conocer y prever para saber qué hacer.   Aclaro que nunca se da una única cadena lineal de causas y efectos sino una trama de cadenas de causas y efectos interconectados. 

El recuerdo consciente o inconsciente de las secuencias de experiencias previas, por comparación, intuición e instinto, consciente o inconscientemente, nos permiten optar entre ponernos a salvo de los perjuicios esperables o aprovechar los beneficios posibles (sin olvidar que los sentimientos y las emociones pueden desviar, frenar o impulsar la decisión conductual correspondiente). 

Lo que percibimos, sentimos, pensamos y decidimos en cada momento no se da por separado, sino como un proceso tan fugaz que parece instantáneo. 

Así, gracias a la sucesión casi instantánea de percepción, emoción, interpretación, prevención, y decisión podemos satisfacer nuestros deseos y necesidades, y al mismo tiempo gozar o sentirnos tranquilos al saber y confirmar que podemos hacerlo.

¿Cómo y para qué entendemos?

Para que pueda prever

y no caer en errores

varios son los servidores 

que me ayudan a entender.

Los llamados servidores

no son más que interrogantes

que de manera constante

funcionan como sensores

que advierten de lo importante

a los centros superiores. 

Ellos son: qué, cómo y cuándo,

dónde, quién, cuánto y por qué,

que al igual que para qué 

cuando los voy contestando,

siento si voy acertando

hasta sentir que ya sé

si a todo lo contesté

y todo fue concordando.

Como podrá comprender,

entender no es preguntar;

entender es responder

partiendo de recordar

para poder calcular 

lo que puede suceder

y elegir el proceder

que más convenga adoptar.

Son respuestas acertadas

cuando no se contradicen 

y concuerda lo que dicen 

con experiencias pasadas

y pueden ser confirmadas

sin que al error nos deslicen.

Las respuestas acertadas,

entre sí se complementan

en conjunto representan

a la cosa analizada.

Sintaxis

Aquí quiero volver a la cuestión del signo (es decir "la palabra") y lo significado (es decir "la idea"). Como no se puede dar a conocer a otro la representación mental que solo la percibe el que la concibe, lo comunicamos mediante signos sonoros, es decir, mediante palabras y oraciones, que son cadenas de palabras conformadas por sujeto, verbo y predicado. 

La forma en que se encadenan y articulan los signos sonoros (las palabras) para que concuerden con la sucesión de ideas o representaciones de las cosas, es lo que permite que nos entendamos. Esta correspondencia del orden de los sonidos con el orden de las ideas a las que señalan, es lo que llamamos sintaxis.

El diccionario dice que Sintaxis es la parte de la gramática que estudia el modo en que se combinan las palabras y los grupos que estas forman para expresar significados, así como las relaciones que se establecen entre todas esas palabras.

La palabra sintaxis viene del griego donde "sin" equivale a "con" y "taxis" equivale a "orden". Si el perro se comió la carne, no se puede decir "el carne comió la perro se". ¿Pero por qué?  Supongo que es porque así como en este mundo todo sucede en un orden cronológico y ningún objeto físico puede ocupar al mismo tiempo el mismo lugar que otro, las palabras que señalan a las ideas deben estar dispuestas en el mismo orden cronológico y espacial que lo señalado.  

Es necesario aclarar que esas correspondencias entre palabra, idea y realidad son aproximaciones, la mente humana nunca alcanza la perfección absoluta. No existe una correspondencia exacta de la palabra con la idea, ni tampoco la idea representa exacta ni completamente todos los aspectos de cada cosa nombrada. 

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