El invierno más duro de la historia chaqueña con la opción de unirse por la vida o la indisciplina social
No ha sido fácil armar el rompecabezas de la realidad política y social chaqueña para convertir casi en un acto litúrgico ese compromiso de unidad para vencer la pandemia que mantiene al Chaco como el tercer foco de contagios más importante de este virus que en la crudeza invernal redobló su ataque en el Gran Buenos Aires y la Capital Federal, las áreas más vulnerables con un registro récord, día tras día, de casos positivos y el saldo de vidas consumidas, en tanto el sistema sanitario debe apelar a todos sus recursos técnicos y humanos de contención con riesgo de situaciones límites. La declaración de un centenar de sectores políticos, económicos, sociales, religiosos y hasta deportivos fue un logro político como desenlace de contactos con cada una de las partes unidas por la angustia sanitaria y también las necesidades económicas, que no debe capitalizarse como el logro del liderazgo institucional del gobernador sino como un testimonio de comprensión y de responsabilidad colectiva con la certeza en hechos concretos y no palabras, que éste es un momento histórico, jamás afrontado entre los avatares chaqueños y donde la opción por la vida está por encima de cualquier otra circunstancia.