Al galope del verso


TRABAJO CEREBRAL
Allí dentro de su caja
el cerebro nunca para;
pero no siempre trabaja,
trabaja cuando compara
y al mismo tiempo separa
la semilla de la paja.
Cuando el cerebro trabaja,
es fácil hacer el verso;
aquí lo ve sin esfuerzo.
¡Mire que cosa sencilla!
Parece la cortitrilla
que recoge lo disperso!
Igual que la maquinaria
que recorre los trigales
en los meses estivales,
el cerebro del humano,
cuando no trabaja en vano,
siente las cosas reales,
averigua las causales
y se queda con el grano.
Cuando el cerebro trabaja
y al pensamiento lo encauza
por los surcos de las causas
que encauzan la realidad,
la misma causalidad,
si va siguiendo su curso
le va dictando el discurso
que dice lo que es verdad.
VERDAD
Verdad: Según el diccionario de la RAE, conformidad de las cosas con el concepto que de ellas se forma en la mente. Conformidad de lo que se dice con lo que se siente y piensa. Juicio que no se puede negar racionalmente.
Con la palabra verdad
señalamos a la idea
que nos dice de otra idea
que es fiel a la realidad
y en la mente la recrea
sin error ni falsedad.
Verdad es la coincidencia
de la idea y lo real
que confirma la experiencia
y el trabajo cerebral.
El trabajo cerebral,
además de la congruencia
de la idea y lo real
compagina la coherencia
de la sintaxis verbal
y la síntesis global
de acuerdo con la experiencia.
Pero la cosa es compleja;
porque también es real
que con su enfoque parcial,
nuestra mente no refleja
sino que sólo bosqueja
parcelas de lo real,
y no siempre lo central
y esencial de la madeja.
Siendo el hombre limitado;
capta de a poco por vez,
nunca ve con nitidez
cómo el todo está integrado
y debe unir lo captado
como en un rompecabezas
para ubicar cada pieza
en el lugar adecuado.
Como el tiempo evoluciona
con incesante fluidez,
para prever el después
y si a él no lo lesiona;
además de cómo es,
debe ver cómo funciona
y con qué se relaciona
lo que capta cada vez…
DUDA…
No sé si estoy en lo cierto
o loco como una cabra;
yo creo haber descubierto
que se piensa sin palabras…
Pero ahora que lo advierto
mi mente se descalabra,
para explicarle mi aserto,
necesito a la palabra
y me invade el desconcierto…
Pero no es un desacierto,
si usted se aviene a pensar
pronto podrá comprobar
que lo que digo es lo cierto.
Si trata de recordar
lo que pasó en su mente
antes de un acto reciente
pronto podrá comprobar
que lo previó sin hablar
de un modo casi inconsciente.
La prueba más concluyente
que no puede ser negada,
es la palabra olvidada
que viene del inconsciente
y se nos hace presente
cuando ya no es buscada.
Aunque no nos demos cuenta
hay un trabajo inconsciente,
que alimenta, fundamenta
y consolida al consciente.
Cuando hablamos o escribimos
diciendo lo que pensamos,
recordamos, comparamos
evaluamos y sentimos
y ni cuenta que nos damos
que no todo lo decimos.
En el diccionario de la RAE y en Google al referirse a pensar, a pensamiento y a idea no aparece el vocablo "palabra". Pero la palara que nombra a una cosa graba (facilita el recuerdo) y delimita a la idea que representa a la cosa.
Resumiendo y en esencia
La palabra no es la idea
ni la idea lo real;
la palabra es la señal
de la idea que moldea
con lo real que recrea
el trabajo cerebral.
Las palabras son sonidos,
que los seres racionales
usamos como señales
para expresar lo entendido
e intercambiar lo creído
con otros seres iguales.
Las palabras son sonidos
que tienen significados
convenidos y acordados;
sin embargo el contenido,
más allá del convenido
siempre tiene el agregado
que procede del pasado
que cada humano ha vivido.
Ella trae a la memoria
nociones de lo real,
que el trabajo cerebral
compagina como historia
para ver su trayectoria
y entrever el porvenir
y así poder elegir
el modo de proceder
que nos permita vivir
sin tener que padecer.
Funciones de la palabra
El trabajo cerebral moldea a las ideas que representan a lo real; pero como las ideas no se ven ni se escuchan y solo las siente el mismo que las produce; para pensar, recordar y comunicar lo pensado el intelecto lo traduce a un código verbal común acordado o impuesto por la práctica.
Las palabras expresan y comunican ideas y conocimientos y también lo hacen, aunque con menor precisión los gestos y actitudes. Estos últimos más bien denotan emociones e intenciones que pueden concordar o no con lo que dice.
Diccionario
Pensamiento: 1) Capacidad o facultad de las personas para formar ideas y representaciones de la realidad relacionando unas con otras. 2) Ideas formadas por la mente.
Pensar: Formar o combinar ideas en la mente. Examinar con atención para formar un juicio.
Idea: 1) Representación que surge del razonamiento o la imaginación, la memoria y las experiencias. 2) Primer y más obvio acto del entendimiento que se limita al simple conocimiento de algo. 3) Imagen o representación de un objeto percibido que queda en la mente.













