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El documento de las organizaciones chaqueñas por el Paro Internacional de Mujeres

El Colectivo Ni Una Menos de Resistencia difundió un documento avalado por diversas organizaciones de Chaco que se unieron para expresar los reclamos ante las violencias que se ejercen sobre las mujeres. NORTE reproduce el texto completo en esta nota.

"Este 8 de marzo, las mujeres del mundo nos unimos y organizamos una medida de fuerza y un grito común: Paro Internacional de Mujeres.
Nosotras Paramos. Paramos para denunciar:

-Que el ajuste brutal se está pagando con el cuerpo de las mujeres.

-Que el capital explota nuestras economías informales, precarias e intermitentes.

-Que los Estados criminalizan nuestros movimientos migratorios.

-Que cobramos menos que los varones y que la brecha salarial llega, en promedio, al 27%.

-Que no se reconoce que las tareas domésticas y de cuidado son trabajo que no se remunera y suma, al menos, tres horas más a nuestras jornadas laborales.

-Que estas violencias económicas aumentan nuestra vulnerabilidad frente a la violencia machista, cuyo extremo más aberrante son los femicidios.

-Paramos para reclamar el derecho al aborto libre y para que no se obligue a ninguna niña a la maternidad.

-Paramos para valorizar el trabajo invisibilizado que hacemos, que construye red, apoyo y estrategias vitales en contextos difíciles y de crisis.

-Paramos porque nos faltan las víctimas de femicidio, voces que se apagan violentamente al ritmo escalofriante de una por día sólo en la Argentina.

-Justicia por Araceli y por todas las mujeres asesinadas en nuestro territorio.

-Paramos porque aún nos falta Maira Benítez!! Exigimos al gobierno y justicia provincial su aparición!

-Nos faltan las lesbianas y travestis asesinadas.

-Nos faltan las presas políticas, las perseguidas, las asesinadas en nuestro territorio latinoamericano por defender la tierra y sus recursos.

-Nos faltan las mujeres encarceladas por delitos menores que criminalizan formas de supervivencia, mientras los crímenes de las corporaciones y el narcotráfico quedan impunes porque benefician al capital (Libertad para Valeria en caso de que no salga libre).

-Nos faltan las muertas y las presas por abortos inseguros.

-Nos faltan las desaparecidas por las redes de trata; las víctimas de la explotación sexual.

Nos apropiamos de la herramienta del paro porque nuestras demandas son urgentes. Hacemos del paro de mujeres una medida amplia y actualizada, capaz de cobijar a las ocupadas y desocupadas, a las asalariadas y a las que cobran subsidios, a las cuentapropistas y a las estudiantes, porque todas somos trabajadoras. Nosotras paramos. Nos organizamos contra el confinamiento doméstico, contra la
maternidad obligatoria y contra la competencia entre mujeres, todas formas impulsadas por el mercado y el modelo de familia patriarcal.
Nos organizamos en todas partes: en las casas, en las calles, en los trabajos, en las escuelas, en las ferias, en los barrios. La fuerza de nuestro movimiento está en los lazos que creamos entre nosotras.
Nos organizamos para cambiarlo todo.
Y para cambiarlo todo exigimos:

-Que las leyes se sancionen con presupuestos específicos y bien definidos para ser destinados a la atención de la mujer y que no se distraigan para otros fines.

-Que se ejecuten y optimicen  el funcionamiento de los programas y áreas existentes que abordan la temática de acuerdo a las demandas de las víctimas de violencia, teniendo en cuenta   los recursos económicos y humanos necesarios, que deben estar contenidos y cuidados en capacitación constante para que funcionen adecuadamente y den una respuesta real y concreta.

-Capacitación y formación con perspectiva de género en todos los niveles del estado, funcionarias y funcionarios en especial en las áreas de: salud, educación, fuerzas policiales, etc. Incluido especialmente el Poder Judicial, que hoy en día, no respeta la ley, dudando del testimonio de las personas en situación de violencia, culpabilizándolas, no tomando las denuncias y cuando las toman, no hacen un seguimiento de las denuncias, revictimizan a las sobrevivientes y las dejan desprotegidas.

-Que se destine un cupo de viviendas para las mujeres en situación de violencia y sus hijxs, ya que muchas veces conviven con el agresor.

-Visibilizar la situación de la mujer originaria, que sufre triple discriminación: por ser mujer, pobre y originaria. Para esto pedimos que se incorpore como personal a mujeres bilingües en las comisarías en las zonas con esta población  y efectivicen los equipos interdisciplinarios bilingües para garantizar un real acceso a la justicia por parte de las mujeres de las comunidades originarias.

-Exigimos que los medios periodísticos que reciben pauta publicitaria deben capacitarse en derechos humanos y hacer un tratamiento de las noticias desde una perspectiva de género, con respeto hacia la mujer, evitando la cosificación y la culpabilización de las personas en situación de violencia.

-Que se sancionen a los funcionarios y funcionarias, agentes policiales que no cumplen con las  leyes.

-Que la educación sexual sea integral y laica, libre de prejuicios o creencias religiosas. Esta debería abarcar también a otras Ciencias, como la económica, política, psicológica, jurídica, ética y social, incorporando los saberes culturales de los pueblos Originarios y otras comunidades.

-Que se sancione e implemente la Ley del Cupo laboral trans en la Provincia de Chaco.

-EXIGIMOS cárcel común para Gabino Manader, quien abuso, torturo y violo a compañeras durante la dictadura militar. Un genocida violador debe estar preso en cárcel común y no gozar de ningún privilegio.

-Garantizar posibilidades de salida laboral para las mujeres en situación  de violencia de género para que las mismas no tengan que, como sucede en muchos casos, depender económicamente de su agresor.

-Justicia por Melisa Bogarín  quien pago con su vida las consecuencias de un ajuste brutal.

-Justicia para Eliana Tapia, cárcel para Sebastiani. Repudiamos el fallo de la jueza Lidia Lezcano de Uturi.

-Acompañamiento psicoterapéutico legal y gratuito para las personas en situación de violencias y abusos como así también para el grupo familiar.

-Desmantelamiento de las redes de trata. Separar del cargo a lxs funcionarixs cómplices.

-Pedimos la liberación de Milagro Sala, quien continúa detenida en condiciones deplorables. Teniendo en cuenta que no es legal que se la mantenga detenida por ninguno de delitos que se le imputan, es inevitable llegar a la conclusión de que permanece allí en calidad de presa política, siendo discriminada por ser mujer, luchadora social y de origen indígena.

-Que se respete cabalmente nuestro derecho a decidir sobre nuestros cuerpos.

-Libertad para Higui! Presa por defenderse de una patota homofóbica que abuso de ella e intento matarla.

En nuestro territorio estamos tejiendo un feminismo popular y comunitario. El movimiento de mujeres emerge frente al giro neo-conservador en la región y el mundo, y resistimos juntas para impedir que quiebren nuestra voluntad.

Porque #VivasYLibresNosQueremos nos arriesgamos en alianzas insólitas, por eso hemos trabajado junto a compañeras de distintos espacios partidarios y no partidarios, para unificar la lucha y la fuerza en las calles, porque estamos convencidas de que es la manera, de que no van a poder callarnos si somos tantas, si somos más.

Hoy, las trabajadoras de distintas organizaciones sociales nos organizamos en asamblea nuestra participación en el paro y los reclamos que levantamos desde nuestro sector. Somos trabajadoras y nos duele cuando nos invisibilizan, cuando no reconocen que las tareas que realizamos son trabajo. Porque mantenemos la ciudad limpia y reciclamos la basura, garantizamos que la verdura llegue a tu mesa, somos guardianas de nuestras comunidades y hemos hecho nuestras redes cloacales, de pavimentación, somos promotoras de salud, enfermeras, socorristas, acompañamos a los pibes con problemas de adicción, a niños y niñas, ancianos y ancianas, trabajamos en talleres textiles, nos levantamos bien temprano para salir a vender, llueva o truene. Y somos muchas. La fuerza de nuestro movimiento está en los lazos que creamos de confianza y de solidaridad para sostenernos, para levantarnos, para continuar la marcha. Nos organizamos para cambiarlo todo, porque nos mueve y nos une el deseo de una vida digna para todos los pueblos.


Por esto exigimos:

-Jardines comunitarios de primera infancia en los barrios. Públicos y populares. Porque hoy no hay jardines y en los que hay no conseguimos vacante. No podemos ir a trabajar cargando con nuestros hijos y no podemos ni queremos dejar de trabajar porque nosotras vivimos de nuestro propio trabajo.

-La reapertura, sin fecha límite, de la moratoria previsional para que podamos jubilarnos con dignidad. La jubilación de las amas de casa, la jubilación para quienes trabajan pero no llegan a cumplir la totalidad de aportes, no es un privilegio ni un regalo.

También paramos para denunciar la violencia que esta al orden del día, porque no queremos más mujeres muertas ni pibas desaparecidas. Porque necesitamos encarar una lucha por la emergencia en violencia de género, como lo hicimos con la emergencia social. Y esta pelea ya la estamos dando en conjunto. Porque nos habían expropiado de la capacidad de producir con nuestras manos, de crear nuestras propias vidas. Porque pensaban que nos habían sacado la dignidad, el trabajo.


Pero nosotras no lo permitimos. Somos las excluidas del trabajo formal, las que no gozamos de los derechos del resto de las trabajadoras, las que sostenemos en profundidad la reproducción de la vida, las más explotadas por el sistema capitalista y patriarcal.

Por eso este 8 de marzo marchamos junto al resto de las trabajadoras, en unidad con todas las centrales sindicales. Por todo esto, las trabajadoras de la economía popular PARAMOS. SI NUESTRA VIDA NO VALE, PRODUZCAN SIN NOSOTRAS. NO HAY NI UNA MENOS SIN EDUCACION, TIERRA, TRABAJO, VIVIENDA y SALUD.

En las zonas rurales la desigualdad de género recorre todos los estratos sociales agrarios, tanto las mujeres pobres como las más solventes económicamente son víctimas de violencia de género en todas sus formas, agravadas por las distancias, la falta de comunicación, el poco acceso a los recursos legales ya disponibles y la casi imposibilidad de que se controle el cumplimiento de medidas de protección.
En la ruralidad sigue muy naturalizada la organización jerárquica, vertical y autoritaria porque se mama desde la infancia: los niños nacen e identifican un dominador (masculino) y una dominada (femenino), como si fuera algo natural. Y no se ha logrado cuestionar profundamente esa naturalización.
Ser víctima de violencia de género en las ciudades es un drama tremendo… imaginen en zonas donde hay menos información, más presión, más miedo y donde está vigente el mandato patriarcal de preservar la familia, aún a costa del sufrimiento de las mujeres.
Porque #EstamosParaNosotras y para nuestras compañeras este 8 de marzo ¡es el primer día de nuestra nueva vida!
Porque #NosMueveElDeseo, ¡2017 es el tiempo de nuestra revolución!"

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