
Llueve y se juega en el barro
El escenario de la política cambió. El partido por el poder se juega ahora en el barro, porque llovió y el estado de la cancha es diferente al de meses atrás. Ocurre tanto a nivel nacional como aquí, en el Chaco. Ni el oficialismo mileísta ni el provincial dominan el marcador. Por el contrario, es un choque áspero en el que la necesidad de ganar hace que abunde la pierna fuerte y que se incrementen los derrapes en el lodo.






