
Hay grieta para rato
El resultado del balotaje está totalmente abierto y ninguno de los candidatos tiene certeza, íntima, de cuál será su suerte esta noche cuando las tendencias del escrutinio queden firmes. Pero lo que sí ya está claro es que el nuevo presidente, sea quien fuere, deberá gobernar un país dividido como nunca antes en estas cuatro décadas de vigencia democrática.







