La esperanza puede renovarse
Muchas personas se preguntan porque no pueden avanzar en distintos proyectos a lo largo de su vida, a pesar de sus respectivos esfuerzos por lograrlo.
Y en la vereda de enfrente, existen quienes no creen en la meritocracia; sin embargo, es absolutamente necesario el empeño de todo aquel que desee progresar, no solamente en lo económico, sino en todos los órdenes de la vida. Pero la realidad es que existen reglas espirituales universales que ayudan o impiden lograrlo.

Privar involuntariamente de la verdad
Al respecto, muchos pensadores teológicos creen en su corazón que Dios es bueno y no castiga; y en función de ello, sin ser malas personas, con algunos matices diferentes, arman su estrategia de comunicación hacia quienes quieren alcanzar con su mensaje, privándolos involuntariamente de la verdad acerca de este tema.
No es nuevo
No deseamos presentar la idea que todos aquellos que no progresan es por causa del castigo divino; pero es un espejo donde todos deberíamos mirarnos para saber si nos toca. Esta idea, la que sostiene que Dios no castiga, no es nueva. Ya Moisés –cuando salió con los israelitas de la esclavitud de 430 años en Egipto- tuvo que lidiar con ella cuando los conducía hacia la tierra prometida.
Ellos eran rebeldes y vivían protestando por no tener todo lo que creían que les correspondía tener; no sabían que las aflicciones del camino eran parte de las lecciones que debían aprender.
Hasta que un día, cansado ya de sus quejas, en pleno desierto, Moisés les dijo: ¿Ustedes no se dieron cuenta que por causa de sus rebeldías deambularon por el desierto, y sin embargo nunca envejeció vuestra ropa, ni el pie se les ha hinchado en estos cuarenta años? ¿Ni siquiera eso valoran? Y les agregó: reconozcan asimismo en su corazón, que como castiga el hombre a su hijo, así también es el castigo de Dios a ustedes por causa de su mal comportamiento.
Dios tiene reglas
Formar parte del pueblo de Dios es un verdadero privilegio pero tiene sus reglas a cumplir. El promete bendición a cambio de obediencia, si obedecemos comeremos y seremos saciados, pero nadie que deje de cumplir aquella regla será saciado. Aun así, en su misericordia, Dios hace salir el sol sobre buenos y malos, pero existen regalos especiales que solo reciben los obedientes.
No hablamos de perfectos, porque nadie lo es y el cristiano tampoco, hacemos referencia a todos aquellos que todavía se equivocan, pero aun así, todos los días buscan el camino de la reparación y el cambio. Existen dos fenómenos espirituales que gobiernan la vida de todo ser humano. Uno es el poder de Dios en acción y el otro es el poder de Satanás.
Es por eso que, es muy probable que al estar sin la protección de Dios, terminaste aprisionado por las dificultades ocasionadas por el segundo poder, y por esa causa tu esperanza se va desvaneciendo en la medida que pasan los años y no ves alguna solución a tus problemas.
La incredulidad te juega una mala pasada
Es probable también que la incredulidad te haga pensar que no existe Satanás y que solo es un invento de quienes quieren aterrorizar a las personas para someterlas, vaya uno a saber a qué tipo de sumisión. Si esa es tu postura, él ha logrado su mejor negocio, que es hacerle creer a la gente que no existe.
Bajo esa condición –sin que lo sepas- conduce los hilos de tu vida. Pero ahora estamos pronto a iniciar un nuevo año y te invitamos a comenzarlo refugiado en el poder de Dios, con la expectativa que te ayudará, si es que decides obedecerle.
El cielo tiene una oferta
La oferta del cielo es la siguiente: "Hijo mío, escúchame y haz lo que te digo, y tendrás una buena y larga vida. Te enseñaré los caminos de la sabiduría y te guiaré por sendas rectas. Cuando camines, no te detendrán; cuando corras, no tropezarás.
Aférrate a mis instrucciones, no las dejes ir; cuídalas bien, porque son la clave de la vida." ¿Cómo tener un año mejor y que nada pueda detenerte? ¿Cómo experimentar una buena y larga vida? Estas son las claves: acepta cada Consejo de Dios que recibes, guárdalo en tu corazón, aférrate a cada Palabra y ponla en práctica.
No pierdes nada con intentarlo, y si no es como te contamos, tienes la posibilidad de volver al estilo de vida que prefieras. Pero es un nuevo año, es una buena ocasión para hacer un balance y comenzar algo distinto. No pierdas más tiempo.
¡Feliz año Nuevo!
Temas en esta nota

Llegaron los "therians"

Un llamado para vivir "la esperanza que nos impulsa"
Con los ojos en la eternidad

Aferrados a las promesas: un llamado a confiar sin desesperar
Visita internacional

Pastor Juan Almirón: "La salvación no es un club exclusivo, es el regalo más generoso que Dios da, y es para todos"
La salvación está a un paso

¿A dónde iré si solo Jesús tiene palabras de vida?
Reflexiones de fe

"Dios quiere una iglesia fuerte, unida y con amor"
Impactante mensaje











