Mi querida profesora, Helga Nilda Goicochea
Hizo la primaria y secundaria en la Escuela Normal Sarmiento y se recibió de maestra en 1943.

Nació el 11 de agosto de 1925 en Resistencia, Chaco. Su abuelo materno era don Bruno Winter, inmigrante alemán y el paterno don Pío Goicoechea, despensero de Julio A. Roca en la campaña al desierto y luego en la conquista del Chaco. En Resistencia abrió un negocio de ramos generales, que se llamó La Bola de Oro, en Güemes al 200, frente a donde hoy está el Hotel Covadonga.
En 1893 nació su papá, Marcos Goicoechea, que estudió en la Escuela Zorrilla y se recibió de maestro en la Escuela Normal de Corrientes. En 1912, ya como maestro, se encuentra en Buenos Aires con Raúl B. Díaz, inspector nacional de escuelas. En Resistencia es designado por Juan Lestani como tesorero y contador de la Municipalidad de Resistencia, que por aquel entonces se manejaba con cuatro empleados. Con el oficio de tenedor público, trabajó 25 años ad honórem en la Universidad Popular y es uno de los fundadores de la Escuela de Comercio.
La profesora Goicoechea estudió la primaria y secundaria en la Escuela Normal Sarmiento y se recibió de maestra en 1943.
Ejerció durante 16 años en la Escuela Nº 69 de Vilelas. Me cuenta la profesora que en ese tiempo el camino de Barranqueras a Vilelas era por la costa del Riacho Barranqueras y frecuentemente se cortaba por las subidas del río Paraná que anegaban el camino, y la única forma de llegar era caminando por las vías del ferrocarril, recorrido diario que debía hacer desde el mercado municipal hasta la escuela por 5 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta, con impecable guardapolvo blanco almidonado y sin faltar un solo día.
En 1958, cuando se abre la Universidad del Nordeste, se inscribe en la Facultad de Humanidades, en el Profesorado de Historia, guiada por el amor a la historia adquirido en la Escuela Normal gracias al profesor Ise. Se graduó en 1962, y de licenciada en Historia el 3 de octubre de 1980. Su tesis fue un trabajo inédito extraído del archivo General de la Nación, donde investigó la descripción geográfica del Gran Chaco Gualamba, de José Antonio Arias Hidalgo. El libro más trascendental que escribió la profesora Goicoechea se llama La Diócesis de Resistencia. Historia Eclesiástica en el Chaco, en el período 1878 - 1957, en el que narra exhaustivamente la evangelización del Chaco.
La profesora Goicoechea fue directora del Instituto de Historia y docente universitaria hasta su jubilación en la Facultad de Humanidades; profesora del Colegio Nacional José M. Paz, donde ejerció en la cátedra de Historia por más de 25 años. Justamente allí tuve la suerte y el orgullo de tenerla como profesora, ya que para mí fue una de las docentes que más aportó en mi cultura y con quien estudiar era un placer; su nivel de conocimiento era tan elevado que sus clases eran verdaderas lecciones de historia contadas como un cuento.
Para hacer el libro Resistencianos fui a consultarla, porque para mí era una referente de la historia de Resistencia, y después de casi cuarenta años me encontré con la misma mujer encantadora y apasionada que me brindó su conocimiento con el mismo entusiasmo de aquella época. Nuestro reencuentro fue para los dos muy emotivo: para mí la admiración por esa brillante maestra y para ella el saber del deber cumplido.
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