Al galope del verso

Malas palabras
¿Sabe qué?… hoy quiero aclarar por qué son malas las malas palabras. Cuando las decía, mi mamá me gritaba y me amenazaba con el mimbre que solía tener a mano. El mimbre es un arbolito de ramas largas y flexibles con las que se hacen los canastos; pero cuando uno todavía andaba con pantalones cortos se los sentía en las piernas.
En la escuela, la maestra nos hablaba de pensamiento, palabra y obra, y si alguien le decía a otro una mala palabra lo mandaba a la dirección.
¡Ahora me doy cuenta! Al final la maestra era la que estaba más cerca de lo cierto. La palabra no era lo que hacía mal: la palabra es solo un sonido que no hace doler, solo alude o indica a una idea que no se ve ni se toca. La idea es la que representa a la noción o la intención y a la consiguiente acción, o comportamiento perjudicial para sí mismo, o para otro.
Por eso le decía:
La realidad es inmensa
y sumamente compleja
y el humano cuando piensa
solo en parte la bosqueja.
Por eso es que…
Siendo el hombre limitado
capta de apoco por vez,
nunca ve con nitidez
cómo el todo está integrado
y debe unir lo captado
con cuidado y sensatez
para entender lo que es
y sentirse en lo acertado
dándolo por confirmado
a pesar de su estrechez.
No obstante, por lo menos a mí…
Para que pueda prever
y no caer en errores,
nueve son los servidores
que me ayudan a entender.
Ellos son qué, cómo y cuándo,
dónde, quién, cuánto y por qué,
como cuál y para qué,
cuando los voy contestando
siento si voy acertando
hasta sentir que ya sé
si a todos los contesté
y todo fue concordando.
Por eso que le decía:
La palabra no es la idea
ni la idea lo real;
la palabra es la señal
de la idea que moldea
con lo real que recrea
el trabajo cerebral.
Las ideas no se ven
son fugaces y resbalan,
las palabras las señalan
y les sirven de sostén.
Como las vías del tren
encarrilan la atención
haciendo que la razón
recorra la realidad
y estacione en la verdad
que llamamos conclusión.
A su vez la conclusión
no es el fin del recorrido,
es el paso establecido
por la humana condición
para pasar a la acción
a partir de lo entendido.
Para seguir entendiendo
y aprendiendo de lo actuado,
si se dan los resultados
que uno mismo fue previendo
y si se va corrigiendo
si no son los esperados.
Pero ¿Sabe qué? Me olvidé de las respuestas.
Como podrá comprender…
entender no es preguntar;
entender es responder
partiendo de recordar
para poder calcular
lo que puede suceder
y elegir el proceder
que más convenga adoptar.
Son respuestas acertadas
cuando no se contradicen
y concuerda lo que dicen
con experiencias pasadas
y pueden ser confirmadas
sin que al error se deslicen.
Las repuestas acertadas
entre sí se complementan
y en conjunto representan
a la cosa analizada.
Respuestas
Con las respuestas precisamos o nos aproximamos a precisar qué o cómo es la cosa por la que preguntamos.
El qué pregunta si lo aludido es o no conocido. Los cómo, cuándo, dónde, etc. preguntan por la forma, el tamaño, lugar, distancia, tiempo, peligrosidad o utilidad del objeto, cosa o fenómeno percibido. Esto es en última instancia lo que necesitamos conocer para saber si nos podrá ser útil o perjudicial, es decir si es bueno o malo, y en base a eso decidir qué hacer.
No solo me había olvidado de escribir sobre las respuestas, cuando hablé de la sociabilidad humana me olvidé de la confianza… y cuando hablé del amor no señalé los diferentes tipos de amor. Porque como podrá comprender; no es lo mismo el amor de pareja con su componente sexual con el consiguiente proyecto de vida en común, que el amor maternal, el apego infantil, el amor a la patria, al perro o al amigo.
El diccionario en amor dice:
1-Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.
2-Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.
3-Sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo.
Confianza
En confianza Wikipedia dice:
1- Esperanza firme de una persona en que algo suceda, sea o funcione de una determinada manera o que otra persona actúe como se espera de ella.
2- Seguridad al emprender una acción difícil. Palabras similares: Esperanza, seguridad, fe, familiaridad, franqueza.
El Diccionario de la R.A.E dice:
1- Esperanza firme que se tiene de alguien o de algo.
2- Seguridad que alguien siente en sí mismo.
3- Timo, vigor, aliento para obrar.
Todo esto es muy general y no me parece que lo central sea esperar. Para vivir y completar nuestro ciclo vital, los humanos necesariamente tenemos que relacionarnos y coordinar esfuerzos con los congéneres más cercanos; para lo cual es imprescindible compatibilizar las ideas de los qué, los cómo y para qué que se necesitan para la adecuada coordinación emocional y funcional para alcanzar el objetivo previsto.
Todos necesitamos acordar y convenir cómo ayudarnos a satisfacer nuestras necesidades vitales, para preservar la especie reproduciéndonos y para que cada congénere complete su ciclo vital.
Pero todos sabemos que los humanos podemos ignorarnos, engañarnos, descalificarnos, agredirnos e inclusive matarnos. Matarnos individualmente y a gran escala como lo demuestran las innumerables y repetidas guerras y demás barbaridades de la historia y de la actualidad.
Precisamente, como todos sentimos y sabemos de ese peligro; todos en alguna medida sin darnos cuenta lo provocamos o agravamos cuando para ponernos a salvo nos anticipamos haciendo lo mismo; tratamos de dominar o sojuzgar o explotar a los demás para que no nos hagan eso mismo a nosotros y caemos en una espiral de agresiones constantes o progresivas.
La agresividad no es un fenómeno aislado; recordemos que para vivir tenemos que alimentarnos y no solo con agua y minerales sino también con materia orgánica procedentes de animales y plantas, a los que se los debe matar para comer.
Recordemos también que conseguir o producir los alimentos y el confort que necesitamos para sobrevivir exige esfuerzos que consumen energía y que, con mucha frecuencia, para ahorrarnos esfuerzos optamos por apropiarnos del producto del trabajo o los bienes de los demás.
Dadas estas características y tendencias propias de la especie, veamos cómo se puede promover la confianza:
Si los esfuerzos sumados
multiplican resultados
mientras resulta lo inverso
con los esfuerzos dispersos,
opuestos o disociados
podemos ver sin esfuerzo
que el acuerdo no es gratuito,
el respeto a la verdad
y la buena voluntad
son el primer requisito.
Le siguen la honestidad,
que permite la confianza,
la justicia, la esperanza,
la paz y la libertad.
El humano sobrevive
si concibe lo que es cierto
y decide con acierto
por lo cierto que concibe.
Resumiendo y en esencia
la verdad siempre es la clave
y las virtudes las llaves
que preservan la existencia.
Para comunicarse con el autor de esta sección: [email protected]
Para leer las publicaciones anteriores del autor, por ejemplo, los versos sobre el amor publicados el 10/12, pueden consultar la versión digital de NORTE (Buscar: Al galope del verso).













