Más allá de la borrachera, la dominación imperial avanza
A lo largo del tiempo los hechos se reproducen y la historia se repite. Podrán cambiar el aspecto, las formas, pero en el fondo, la esencia, las finalidades siempre son las mismas, la dominación, para así finalmente disponer de los recursos naturales .
En la segunda parte pudimos analizar el modo con el que Gran Bretaña ha ido utilizado a su favor, cada oportunidad que algunas/nos argentinas/nos afines a la corona se lo han cedido a lo largo del tiempo, mediante pactos, acuerdos y/o tratados.
Si algo está más que claro es que la diplomacia británica tiene un plan estratégico que lo vienen cumpliendo a rajatablas, con paciencia, sin claudicación, aprovechando cada ocasión que les hemos brindado, como ocurrió en la historia reciente, durante el gobierno de Menem, con los Acuerdos de Madrid I y II, y de Macri, Foradori – Duncan), los cuales les han permitido avanzar sobre nuestra soberanía y legitimarse en Atlantico Sur, es decir saben esperar los momentos oportunos y aprovecharlos, lo que generalmente ocurre con los gobiernos liberales fundamentalmente y se agazapa ante los gobiernos progresistas.

Con lo reflexionado hasta aquí debemos preguntarnos, ¿qué importancia tiene hoy, mantenerlo o denunciar el acuerdo Foradori - Duncan?
Como pudimos observar Gran Bretaña ya ha obtenido y cumplidos con gran parte de sus objetivos, desarrollarse en el territorio austral, pero, sobre todo, legitimar aún más su presencia en Malvinas, Isla San Pedro (Georgias del sur), Sándwich del Sur, Antártida junto a todos los mares correspondientes.
Los logros que han conseguido son ya permanentes y prácticamente no queda nada por hacerse al respecto, salvo profundizar la consolidación de nuestra presencia en la zona, para asi conseguir la recuperación plena de la soberanía, la cual en gran parte se halla en disputa. Se debe entender que para los beneficios que obtuvieron no hay vuelta atrás, ni aun denunciando y concluyendo los acuerdos. El daño para nuestro País será permanente.
El Reino Unido cambió cosméticamente su política de ocupación militar por la ocupación científica, pacífica, disimulando la fuerte presencia militar en la región austral, lo que significa que lograron una doble consolidación en el Atlantico Sur, la militar y política.
Si bien se van consolidando en la región, no debemos perder de vista la vasta zona que el Reino Unido pretende hacerse de nuestros territorios, En el mapa siguiente veamos las jurisdicciones marítimas disputadas por nuestro País y Gran Bretaña en el Atlántico Suroccidental y la Antártida.

Jurisdicciones marítimas disputadas por Argentina y Reino Unido en el Atlántico Suroccidental y la Antártida.
En color azul: Zona Económica Exclusiva indiscutida de Argentina.
En color verde: jurisdicciones ocupadas por Reino Unido, en superposición con los reclamos argentinos.
En rayas verdes: superposición de las jurisdicciones marítimas antárticas reclamadas por ambos.
En azul-celeste: partes de la extensión del límite exterior de la plataforma continental argentina.
En amarillo: áreas reclamadas por Reino Unido como extensión de las 200 millas marinas.
En verde claro: superposición de los reclamos argentinos y británicos más allá de las 200 millas marinas.
En colores rosa: áreas reclamadas por Argentina -en torno a las Islas Aurora-, pero consideradas alta mar por Reino Unido.
Línea punteada: línea media entre Argentina continental e Islas Malvinas.
No podemos desconocer que antes de la guerra de 1982, solo se encontraba bajo dominio Británico 12 mil km2 de territorio insular y aproximadamente 7 km de mar alrededor de Malvinas, luego del conflicto ampliaron la usurpación y al día de hoy mantienen ocupado el 52% (1.639.900 km2) del territorio marítimo argentino; las Malvinas; Isla San Pedro (Georgias del sur) y Sándwich del Sur; a lo que se debe sumar que le disputa a Argentina 1.430.367 km2 de la plataforma continental y la Antártida con 965.597 km2 más aproximadamente 500.000 km más del mar correspondientes a ella, que debido al tratado antártico no pueden avanzar en el tema soberanía, pero le permite seguir consolidándose en el area.
Ahora cabe preguntarnos que hicimos nosotros (Argentina) para tratar de frenar el avance dominatorio de Inglaterra (OTAN).
¿Qué hicimos para impedirlo?
"Si no somos capaces de desarrollar una nueva cara y visión estratégica del país, vamos a seguir obteniendo el mismo resultado". Sin dudas existen más interrogantes que respuestas, pero es necesario intentar responder algunas de ellas en un ejercicio de razonamiento, en vos alta, sobre los acuerdos entre las partes, tales como:
¿Quiénes son las partes y de qué manera colaboraran cada una de ellas en los acuerdos? ¿Qué aporta cada una de las Partes?
En las firmas de acuerdos, tratados, convenios las partes son los países firmantes, en lo que refiere al Atlantico sudoccidental, se da entre Argentina y el Reino Unido, y en cuanto lo que aportan las partes, podemos decir que el R. U. poco y nada, porque Argentina es la dueña y la que termina poniendo lo que Inglaterra desea, los recursos naturales y legitimar su presencia en la región.
Al analizar las propuestas EE UU y del Reino Unido, vemos que ambos están alineados en cuanto al cambio de actitud frente a la actual política nacional. Ahora bien, debemos preguntarnos, ¿cuál es el motivo de este abrupto cambio?
En el mudo de las relaciones internacionales nada es casual, ni se actúa por amistad, solo las mueven los intereses nacionales, y esta alineación actual no está exenta.
Una rápida mirada de la geopolítica internacional. nos deja ver muy claro que el mundo ha cambiado en las últimas décadas, pasando desde un mundo bipolar a otro prácticamente dominado por EE UU, a la actual situación, la multipolaridad, en la cual Norteamérica ya no es el único dominador, dado que aparecieron nuevos actores de importancia que empiezan a jugar muy fuerte en el posicionamiento global, Rusia, China, India y el bloque asiático, teniendo en cuenta lo que ha ocurrido en la Comunidad Europea con la salida del Reino Unido producto del Brexit.

Este nuevo escenario global ha modificado el tablero mundial. Pone de manifiesto una pérdida de poder de mercado del país más poderoso de la tierra que es Estados Unidos de Norteamérica que ahora lo debe compartir con estos nuevos actores.
Ante esta situación y la atenta mirada de lo que ocurre su patio trasero, que actualmente tienen una relación más abierta con estos nuevos actores del contexto internacional, los motiva a ofrecer nuevamente propuestas con estrategia basadas en seducción, pero ofreciendo más de lo mismo, con el objeto de mantener la dominación y dependencia Argentina y regional.
Norteamérica ofrece asistencia a nuestro país, sobre todo militar y la protección en el Atlántico Sur, la primera pregunta que nos debemos hacer es: ¿por qué la presencia de sus buques y submarinos son asistido en Mare Harbour, puerto Yegua, en Malvinas y no en Mar del Plata? desconociendo el reclamo por soberanía que tiene nuestro país hacia el RU, por Malvinas y loas mares correspondientes. Primer dato, *no menor*, a reflexionar.
Otra situación que los preocupa también es la creciente presencia de China en la región. Que utiliza una estrategia diferente, ofreciendo créditos para el desarrollo nacional, como el caso del nuevo puente Chaco-Corrientes, la realización de nuevas usinas eléctricas, el puerto logístico de Ushuaia, destinos muy distintos a los créditos otorgados por el FMI, que fueron otorgados fundamentalmente para la fuga de capitales y que no ha dejado ni un ladrillo plantado en el país, 45 mil millones de dólares en este caso.
Otro tema que los moviliza es la renovación de las FFAA, ofrecida por Rusia y China, armamentos que no pueden manipular tecnológicamente y nos ofrece una oportunidad distinta, salir de las ofertas militares del bloque de la OTAN, que jamás serán de última generación, por ejemplo los últimos aviones de combates francés los Super Etendard, adquiridos por el gobierno de Macri, los cuales se encuentran imposibilitados de volar por falta de componentes, es decir es una oportunidad de dejar de comprar chatarras militares.
De igual manera es la preocupación, sobre todo de Inglaterra, la posición que tomaron con respecto a Malvinas China y Rusia, un franco apoyo a nuestro país, esto pone en riesgo la cómoda posición de la base de la OTAN en Mount Pleasant en La Isla Soledad.
Comodidad lograda fundamentalmente por la financiación mediante la pesca ilegal que ocurre en el mar argentino, usurpado por el RU. ¿Qué ayuda para protección del Atlantico y de quienes nos ofrece EE UU? Solo ven con preocupación la pérdida del control del Atlántico Sudoccidental y en lo que conlleva en sus aspiraciones expansionistas hacia la Antártida, y el control de los pasos interoceánicos, junto a la posibilidad de perder dominio sobre los recursos naturales y que sean compartidos con los nuevos actores, dados que en definitiva ellos son el leitmotiv de su presencia en la región.
Es por ello que nosotros debemos dejar de mirar desde la tribuna, el territorio continental, y empezar a ocupar el territorio marítimo, sino solo será puro análisis de lo que ocurre en el agua.
A pesar de todo, el dominio total de gran bretaña en el atlántico sur progresa y se extiende estratégicamente, además de la usurpación y colonización de las Islas Malvinas. Detrás de la usurpación el Reino Unido y sus socios comerciales explotan ilegítimamente los recursos pesqueros y petroleros, además del control de las rutas marítimas, su reclamo Antártico y el espionaje para control de Sudamérica.

Más allá de la borrachera, la dominación imperial avanza, utilizando todo tipo de estrategias, desde la seducción, dependencia económica, créditos otorgados, incluso la vía autoritaria de las armas en caso de ser necesario. Responder a estos embates en soledad es complicado, para ello se debe consolidar el poder del bloque regional, y asi iniciar una defensa del territorio unidos.
Estas preocupaciones que hoy tienen tanto EE UU y el RU puede ser una oportunidad para romper la hegemonía imperial dominante mediante nuevos acuerdos regionales con estos nuevos actores, a fin de equilibrar los poderes.
Con lo analizado hasta aquí podríamos inferir que existe una muy clara estrategia de alejarnos del mar, reducirnos solamente al territorio continental, que también es objetivo de su plan estratégico, esto lo veremos en la próxima presentación.
*Exsoldado Combatiente de Malvinas
Fundación Soberanía y Memoria.
Resistencia Chaco.
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