Resistencia23°Min. 20° • Max. 31°

Los grandes molinos de vientos no son indestructibles

La historia de resistencia , del verbo resistir, es la que siempre muestra la otra cara de la verdad, lamentablemente es la que teje un relato minoritario. Es por ello que es tratada casi, por no decir siempre, de marginal, es descalificada y aborrecida por el poder, es la otra faceta de la misma moneda.

La parte generalmente conocida es la propagandizada distorsionada con que estimulan a adormilados ignorantes, instrumento de uso común utilizado por los poderosos, los responsable de la construcción del relato adoctrinador útil a su intereses, los cuales son incorporado por gran parte de la sociedad, la que desconoce que es solo una parte de los hechos, una media verdad. Media verdad promovida por intereses particulares provenientes generalmente de los hábiles manipuladores del norte del Ecuador. 

Como en algún momento me pregunté ¿de qué no hablamos cuando hablamos de Malvinas? Revisando la historia encontré varias respuestas, así fui descubriendo que mucho de lo que no se habla tienen un punto de inicio común: el 24 de marzo de 1976. 

Serán mis años o mi rebeldía lo que me motiva a seguir avanzando sin temor, luchando contra los grandes molinos de vientos; tengo muy claro que no son invencibles, solo serán derrumbados cuando las argentinas y los argentinos seamos capaces de empujar hacia el mismo lado. 

Husmeando llegó a mis manos un nuevo libro —Cuando cuidábamos el fuego—, luego de leerlo no fue otro texto más. No es un adorno de biblioteca, ya que nos lleva a conocer un mundo ocultado, es el relato en primera persona de un joven junto a sus compañeros y compañeras del colegio secundario y primeros años de la universidad, un grupo de pibes y pibas que soñaban un País distinto, narra con profundo realismo los sufrimientos y pesares por lo que tuvieron que serpentear como si fuera un campo minado un largo trayecto, desde los 70 hasta el retorno a la democracia, el autor nos muestra la cara poco conocida de la época, rostro que a pesar de los años algún sector de la sociedad la sigue utilizando aun hoy para justificar el terrorismo de estado. Tiempos en los que por no bajar la cabeza y pensar distinto te rotulaban de subversivos. Recordemos la noche de los lápices, chicos presos por reclamar un boleto estudiantil para que todos puedan asistir a clases, o a madres que por militar en algún consejo estudiantil fue lleva a prisión sin un juicio justo, al punto que más de una moza embarazada terminaba pariendo en la cárcel, algunas conservaron sus BB, otras no tuvieron esa suerte, terminaron asesinadas. 

"Desde el inicio la obra me impresiona, comienza con una frase del libro Amuleto de Roberto Bolaño… El año 68 se convirtió en el año 64 y en el año 60 y en el año 56. Y también se convirtió en el año 70 y en el año 73 y en el año 75 y 76. Como si me hubiera muerto y contemplara los años desde una perspectiva inédita. Quiero decir: me puse a pensar en mi pasado como si pensara en mi presente y en mi futuro y en mi pasado, todo revuelto y adormilado en un solo huevo tibio, un enorme huevo de no sé qué pájaro interior (¿un arqueopterix?) cobijado en un nido de escombros humeantes…" 

Frase que describe perfectamente el sentir de muchos/as de nosotros/as cuando dice… me puse a pensar en mi pasado como si pensara en mi presente y en mi futuro y en mi pasado, todo revuelto. 

libro quiros.jpg

"Cuando cuidábamos el fuego" me remonta a mi infancia, soy menor que el autor, inmediatamente me trajo a la memoria tantos recuerdos de los 70/80, los cuales se hicieron presente como un relámpago cuya luz dura mucho tiempo en la retina. 

"Cuando cuidábamos el fuego" es una obra de un escritor chaqueño, resistenciano, profesor en Historia, Carlos Quirós, quien nos interpela, nos desafía a romper paradigmas culturales, a vencer nuestra propia ignorancia cultural histórica en la que nos hallamos inmersos. 

Estoy convencido de que este desafío es el camino para salir del brete donde nos encortamos inmersos desde los tiempos imberbes de la patria. No podremos ser libres y soberanos si no recuperamos la plana memoria histórica. 

Ser patria o colonia, libres o dominados, la elección y decisión es solo nuestra, de nadie más, solo del pueblo de la Nación Argentina. ¡Los grandes molinos de vientos no son indestructibles!

(*Exsoldado combatiente de Malvinas - Fundación Soberanía y Memoria).

Más de Escritor chaqueño+ Ver todas
Te puede interesar