
Perdimos otra vez
Habitualmente, el fin de una elección es habilitar un gobierno que tenga la autoridad política para solucionar los problemas que enfrenta el país y evitar una crisis. La alta inflación, el imposible financiamiento, las reservas internacionales agotadas, la deuda elevadísima y la mayor cantidad de población en la pobreza de toda la historia, hacían prever que ese objetivo era inalcanzable. - Por Rubén Tonzar







