
Una esquina con historia
El solar perteneció en un principio a la familia Camors. Allí hubo un mercado de abasto que les pertenecía, luego explotado por Viyerio.

El solar perteneció en un principio a la familia Camors. Allí hubo un mercado de abasto que les pertenecía, luego explotado por Viyerio.

Aunque uno no sea un “Nerd” está familiarizado -a través de las noticias- con el frenesí que se desata cada vez que aparece en el mercado un nuevo objeto de culto, principalmente en el ámbito de la informática.

Más aún cuando las raíces de la especie humana se marchitan como flores a la inversa, mancilladas tal vez por efluvios que hubieran escandalizado a nuestros mayores, condición que proviene de un mundo que consideramos natural por el solo hecho de pertenecer a él en este tiempo de transición, por decirlo de un modo eufemístico.

La nota del periodista Eduardo López publicada por Norte el 31 de agosto próximo pasado, titulada “Del país del sol naciente a la tierra del sol caliente”, nos movió a buscar el libro de Gaspar Ángel Rachz, Yoshio Terada. Memorias de un inmigrante japonés, cuya lectura había postergado en su momento.

La Facultad de Arquitectura organizó un debate que hacía mucha falta sobre la historia y la situación actual y futura de nuestro desarrollo urbano enclavado en el valle del río Negro y su sistema lacustre.