Cada loco con su tema
"¿Andan los tiranos buscando un pueblo o andan los pueblos buscando un tirano?". El interrogante era recitado de tanto en tanto por un excelente profesor de la cátedra de Política en la carrera de Comunicación Social de la UNNE. La memoria no ayuda a recordar a qué pensador atribuía el docente la frase, y en esta ocasión tampoco Google ofrece un auxilio eficaz. Pero la pregunta atraviesa los tiempos y es difícil quitársela de la cabeza para quien haya vivido la Argentina de las últimas décadas. Con una salvedad: para ajustarla a la realidad local, conviene reemplazar "tirano" por "loco". Porque, en realidad, no hemos casi votado tiranos, pero sí a varios personajes de dudosa salud mental.