
El abigeato, entre la ley y la trampa
El productor ganadero chaqueño es paciente, sufrido, pero también sabe que tiene derechos y está dispuesto a que se lo respete. Está cansado de estar “con el corazón en la boca”, como decía días atrás Oscar Muchutti de Machagai cuando a un productor de Quitilipi le robaron varios animales, de la manera más impune.







