
Pulgón amarillo: ¿el cisne negro otra vez amenaza?
La pasada campaña de sorgo en el Chaco, elevo de 78.000 hectáreas de sorgo a 200.000, haciendo poner de parte de productores la mira como un cultivo interesante en cuanto a precio y utilidad.

Periodista. Jefe de Chaco Adentro.

La pasada campaña de sorgo en el Chaco, elevo de 78.000 hectáreas de sorgo a 200.000, haciendo poner de parte de productores la mira como un cultivo interesante en cuanto a precio y utilidad.

El juego de la política va a colocar a Sáenz Peña en las PASO del 12 de septiembre, nuevamente como una vidriera con proyección para las generales de noviembre, aunque esta vez en medio de una tremenda falta de expectativa electoral por parte de los ciudadanos.

El Chaco, con los datos que surgen de la última vacunación contra la aftosa, muestra un dato estadístico que amerita una mirada para adentro, y otra hacia afuera.

En el país, en los últimos siete años, la superficie de siembra de soja disminuyó un 20%, según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario. Hay varias razones: márgenes actuales menores que el maíz, baja en los rindes ante un escenario de falta de agua y el mayor peso impositivo con el que carga la oleaginosa.

Las advertencias que vienen haciendo productores ganaderos, agrícolas y también forestales, parece no alcanzar para que algunas personas que no miden su accionar, sigan haciendo de las suyas y muchos chacareros se vean perjudicados.

En el norte de África -narra un conocido cuento- los animales aprendieron a organizarse mediante un sistema político llamado democracia. Se acercaba el período de las elecciones y los dos principales candidatos resultaron el León y la Gacela, que eran extremos opuestos entre sí.

“¿Cómo qué no?, nosotros llevamos en la lista, y hay otros partidos que también llevan”, le dijo a este periodista un alto dirigente partidario provincial. Y tiene razón, hay varios referentes del campo en las listas. Pero no en los primeros lugares.

“No hay que decirles a las personas lo que tienen que pensar, sino acostumbrarlas a que piensen” (Sócrates)