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La ruta de Tuta

El viaje completo de una ballena jorobada desde Perú hasta la Antártida

Un equipo de investigadores logró instalar transmisores satelitales en tres ballenas jorobadas durante su paso migratorio por el norte de Perú. Uno de esos dispositivos funcionó durante casi un año, permitiendo registrar el recorrido completo de una ballena hasta la Antártida y monitorear su regreso. Se trata de la primera vez que se colocan estos equipos a ballenas jorobadas en Perú.

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   En noviembre de 2025, los investigadores marcaron a Tuta, Encanto y Wallina en la Reserva Nacional Mar Tropical de Grau. Solo Tuta conservó el transmisor hasta ahora. Wallina perdió la señal semanas después; Encanto la mantuvo cuatro meses, hasta Viña del Mar, Chile. Tuta, en cambio, llegó con el dispositivo a la Antártida y ya está de regreso en Perú, actualmente en Paracas.

   "Sabemos que todos los años las ballenas jorobadas llegan al norte del país, sabemos en qué momento empiezan a llegar y cuándo empiezan a irse, lo que no sabemos es qué pasa cuando se mueven del norte de Perú hasta la península Antártica. Son 6000 kilómetros de distancia en los que desconocemos qué sucede", explica Piero Uceda, oficial de Mecanismos de Conservación para Megafauna Marina en WWF Perú.

   En la expedición participan WWF Perú, el Instituto del Mar del Perú (Imarpe), el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Sernanp), Cetalab de Chile y Marine Ecology and Telemetry Research (MarEcoTel).

Conectividad entre áreas protegidas

   El seguimiento satelital permitió observar cómo las ballenas conectan áreas marinas protegidas. El recorrido se inició en la Reserva Nacional Mar Tropical de Grau, zona importante para la reproducción de la especie. Luego pasaron frente a la Isla Lobos de Tierra, en Piura, parte de la Reserva Nacional de Islas, Islotes y Puntas Guaneras. Después cruzaron la Reserva Nacional Dorsal de Nasca, zona de gran biodiversidad donde también opera pesca industrial. En Chile atravesaron el Parque Marino Nazca-Desventuradas.

   "Pasaron por tres áreas marinas protegidas en Perú y cuando llegaron a Chile también pasaron por algunas áreas marinas", señala Uceda.

Amenazas en la ruta

   La información satelital también permitió evaluar riesgos. "El tráfico marítimo es una de las principales amenazas para las ballenas a nivel global. La información satelital es sumamente valiosa para identificar cuáles son estas zonas de alto riesgo", afirma Uceda. Los investigadores superpusieron la ruta de Tuta con datos de tráfico marítimo de Global Fishing Watch, analizando el traslape con buques que navegan a más de 10 nudos, velocidad a la que una colisión puede ser letal.

   La superposición también permitió identificar pesquerías que usan artes de pesca que podrían generar enredos con ballenas.

Tuta

Comportamiento migratorio

   El seguimiento mostró que Tuta permaneció entre cuatro y cinco meses en la Antártida, alimentándose de krill. "Cuando llegamos a esta zona se ven movimientos más tortuosos, porque es un tipo de movimiento para buscar alimento", explica Uceda. También se descubrió que la ballena permaneció un par de semanas en la Bahía de Sechura, en el norte de Perú, antes de iniciar su migración. "Puede ser que la ballena se quede a descansar ahí para reponer energía y empezar este recorrido migratorio sumamente extenso".

   "Lo increíble es que Tuta también nos ha empezado a dar información de su regreso a Perú, de alguna forma está cerrando todo este círculo migratorio", dice Uceda.

Un excepcional año de datos 

   El biólogo marino Juan Capella, investigador de la Fundación Yubarta en Colombia y de la Fundación Whalesound en Chile, destaca la duración del transmisor de Tuta. "En general, los transmisores solo permanecen algunas semanas y, en algunos casos, unos meses. Un año es un muy buen dato porque, además, lograron trazar la ruta completa, es decir, bajada hacia la Antártica y retorno hacia la zona tropical".   

   Capella explica que antes se usaba seguimiento fotográfico: "El problema con la fotografía es que se tiene información sobre los destinos, pero no sobre la ruta. La ventaja del transmisor satelital es que te va dando posiciones en distintos lugares a lo largo de la ruta y se puede trazar una línea de migración".   

   El experto señala que la información es clave para definir dónde las embarcaciones deben tener mayor cuidado. "Esa información de los lugares donde hay interferencia mutua entre embarcaciones y ballenas deberá informarse a la Organización Marítima Internacional porque circulan naves de todo el mundo". También debe comunicarse a los gobiernos para que establezcan medidas de control y protección.

   Los investigadores esperan registrar el viaje de Tuta hasta la zona donde se le instaló el equipo. Mientras tanto, el fenómeno de El Niño y el calentamiento de las aguas están provocando avistamientos en zonas inusuales, como Lima y el sur de Perú.

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