La historia trunca del Zunder cordobés
En la década de los ‘50, Argentina estaba viviendo un boom industrialista al que no era ajena la producción local de automóviles, por lo que Nilson José y Eligio Oscar Bongiovanni se subieron a la tendencia emprendedora.
Estos dos cordobeses de Río IV decidieron crear la compañía llamada Industria del Transporte Automotor SRL (ITA). No eran unos aventureros, sino que ya tenían la experiencia de haber sido dueños de concesionarios de General Motors en la ciudad cordobesa y se habían adentrado en el mundo de la competición en esa provincia.

Los Bongiovanni, decididos a hacer realidad su sueño, emprendieron un viaje por Estados Unidos y Europa para entender mejor la industria automotriz y barajar posibles inversiones para ITA.
Finalmente, volvieron a nuestro país con un proveedor de motores confirmado: Porsche, que por esos años se estaba recuperando de la Guerra franquiciando sus motores enfriados por aire y relativamente económicos pero muy fiables.
El auto estaba construido en resina de poliéster que para la época sonaba como hacer algo con fibra de carbono hoy en día. La fórmula ya había sido probada en el Intistec modelo Justicialista y era económica de producir.

VISIÓN DE FUTURO
Llegó el golpe militar de 1955 y los Bongiovanni vieron que podían seguir adelante gracias a la visión de algunos militares que adherían a un proyecto nacional apuntalado por partes iguales en el campo y la industria.
Para fines de 1959 ya tenían un prototipo con el curioso nombre de Zunder (chispazo en alemán). Al principio el sedán de dos puertas contaba con un motor Porsche de cuatro cilindros y 33 CV ubicado en la parte trasera, pero su potencia no era la esperada y tomaron la decisión de reemplazarlo por otro de 1500 cc y 58 CV.

Las dimensiones del modelo cordobés eran de 4,32 metros de largo, 1,54 metro de ancho, 1,49 metro de alto y una distancia entre ejes de 2,40 metros con apenas 880 kilogramos. El 20 de septiembre de 1960, con la presencia de un representante oficial enviado de Porsche se realizó la gran presentación en Buenos Aires anunciando que la meta era la de fabricar 200 unidades para 1960 y crecer de manera escalonada para llegar así a las 1600 unidades anuales en 1964.
Lamentablemente, esos 200 vehículos fueron los únicos que se produjeron y en 1963 la empresa cerró. Lo curioso es que habían desarrollado un prototipo de una atractiva coupé y no llegó a ver la luz.

La falta de coherencia en las políticas nacionales en cuanto a economía e industria hizo que el Zunder nunca llegara a ser el "auto del pueblo" como era la esperanza.
Hoy los coleccionistas intentan por cualquier precio poseer uno de esos 200 vehículos vendidos considerados hoy como piezas vivas de la historia automotriz argentina y objeto de culto en el ambiente.










