Una misión al Halley pasando por Júpiter y Saturno
El cometa volverá al perihelio el 28 de julio de 2061, a 0,59 UA del Sol, y al día siguiente pasará a unos 71 millones de km de la Tierra.

Aunque faltan casi 35 años, una sonda que quiera acompañarlo en su órbita debería empezar a diseñarse ya. Su órbita, con afelio más allá de Neptuno, plano inclinado 162º y sentido retrógrado, dificulta igualar velocidades. En 1986, las naves que lo visitaron lo sobrevolaron a 70-80 km/s, con tiempos de observación muy cortos; además, los chorros de Giotto impidieron ver bien el núcleo. Lo ideal sería interceptarlo más allá de Marte y seguir los cambios de su actividad.
Un equipo italiano estudia una misión de encuentro, no solo sobrevuelo. Su propuesta usa dos asistencias gravitatorias: Júpiter para ganar velocidad y Saturno para cambiar de plano e insertarse en una trayectoria retrógrada, como la del Halley. La sonda pesaría entre 1,5 y 2 toneladas. La Delta-V restante se lograría con motores de plasma alimentados por generadores de radioisótopos (RTG), sin reactores nucleares. Bastaría un lanzador convencional como Falcon Heavy o Vulcan-Centaur con una etapa superior STAR-48. Entre 1975 y 1995 se concluyó que la mejor opción era la propulsión nuclear eléctrica de 100 kW, pero nunca se materializó.

La ventana ideal sería lanzar entre 2058 y 2061, pero la posición de Saturno no es favorable entre 2030 y 2040; se plantean ejemplos de lanzamiento en 2036 y 2037, aunque lo recomendable sería esperar a después de 2040. La sonda llegaría al núcleo en septiembre de 2060, a 4,6 UA del Sol, cuando aún dominan los hielos de CO y CO2 y no ha empezado la sublimación del agua. La energía característica C3 sería de 80-120 km²/s².
El año pasado el mismo equipo propuso HCREM, una misión con un solo sobrevuelo de Júpiter, pero requería un superlanzador tipo Starship por una C3 superior a 150 km²/s². Su lanzamiento sería el 18 de agosto de 2036, sobrevolaría Júpiter el 3 de septiembre de 2037 y llegaría al Halley el 2 de octubre de 2056, a unas 6 UA por debajo de la eclíptica. Llevaría 1.000 kg, con 200 kg de instrumentos, frente a los 58 kg de Giotto. Su cámara VWAC, de 100º de campo, sería ocho veces más amplia que la de Rosetta y daría 12 m/píxel a 10 km.

Las trayectorias no son óptimas, solo viables, y la ventana práctica es de un día al año. El obstáculo principal es el tiempo: la sonda debería estar lista en una década y ninguna agencia ha aprobado aún una misión al Halley. La ESA lanzará en 2029 Comet Interceptor, pero solo hará un sobrevuelo. También falta plutonio-238 para los RTG. Si no se decide en esta década, cualquier misión llegará cuando el cometa ya esté muy activo. Queda confiar en que Starship esté lista para 2061.
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