La moto inglesa con ADN argentino
Argentina de finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX era un país dedicado por entero a la producción de carnes y granos. Para esa época había alcanzado el punto más alto de su expansión económica y Buenos Aires era un centro que atraía a inmigrantes de todo el mundo.
Entre los inmigrantes llegados había gente adinerada que también vino con el sueño de prosperar y muchos de ellos eran ingleses como la familia encabezada por Philip Conrad Vincent propietaria de una importante estancia en el sur de Córdoba, entre La Carlota y Monte Maíz.
En 1907, la esposa de Philip, Ada, queda embarazada y como correspondía decidió que su hijo debía nacer en Inglatera y así fue. De regreso al país el pequeño Philip estudió en una escuela de Quilmes provincia de Buenos Aires hasta que tuvo edad para regresar a terminar sus estudios en Inglaterra en la Harrow School y en 1926 ingresó a Ciencias Mecánicas en el King"s College, Cambridge en la Universidad de Cambridge.
Para esa época las vacas argentinas pagaron el primer diseño de moto del joven Philip que elaboró lo que hoy se conoce como la primer suspensión monoamortiguador en una epoca de chassis rígidos.




Con los años las motos desarrolladas por Vincent en Inglaterra se volvieron más y más prestigiosas pero con un talón de Aquiles, el motor. Entonces Vincent compra una licencia de Howard Raymond Davies para desarrollar su propio motor y nacen las HRD-Vincent.
Ganar el domingo, vender el lunes
Se atribuye esa frase a Bob Tasca, un agenciero de Ford en los años sesenta pero en 1928 Vincent tenía muy clara esa premisa haciendo competir a sus motos en el Tourist Trophy una clásica y peligros carrera que se continua disputando hasta hoy en la Isla de Man.
Fue asi que con motores flacos y un chassis exepcional el británico/argentino se abocó a la tarea de fabricar su propio motor con la ayuda del australiano Phil Irving diseñador del motor de dos cilindros y 998cc con el que la marca logró su paso a la historia respetando el acuerdo con Davies de mantener su nombre vigente y llegando a figurar siempre entre los 10 primeros del Tourist Trophy.
Sucede que estas motos del período entre ambas guerras mundiales terminaron siendo las más veloces de su epoca llegando a cronometrar 177Kph con su motor V-twin de gran diámetro esmaltado de negro que generaba 55 caballos.
La Motocicleta Vincent HRD, tenía un motor con los componentes de mayor calidad del mundo para esa epoca y aún hoy sigue siendo una motocicleta de alta calidad, con embrague servo asistido , 4 frenos, 2 carburadores, un tanque de aceite de 5,2 L. y de combustible de 14 L. y amortiguacion delantera con un rudimentario "anti shimmy" y trasera monoamortiguador. Un ejemplar de los pocos que quedan se puede conseguir en unos 150.000 dólares.
Lo que hoy llamaríamos el modelo "tope de gama" era la Black Shadow de la que solo se alcanzaron a fabricar 750 unidades antes de la guerra. La Black Shadow era sorprendentemente confiable. Incluso hoy, se dice que una Black Shadow bien mantenida es confiable, con un motor que funciona bien durante casi 90.000 kilómetros antes de necesitar una revisión.
El ocaso
Tras la guerra la fábrica de Vincet no pudo despegar y en 1955 cerró sus puertas definitivamente dejando el legado de una marca icónica.
El pequeño gestado en Argentina que ya no disfrutaba de las regalías del ganado de su familia y trabajó como concesionario de automóviles y escritor mientras continuaba con su devoción técnica de toda la vida trabajando en un concepto de motor rotativo , que se llevó la mayor parte de su dinero.
Philip Conrad Vincent murió en 1979 en el Hospital Ashford de Middlesex tras una larga enfermedad. Sus cenizas están enterradas en la parcela familiar de la iglesia de San Pedro y San Pablo, en Horndon-on-the-Hill, Essex.
Temas en esta nota

Rafael Acuña: "Sigue siendo un acto de fe salir a circular por las calles"
Reforma del Código de Faltas

Más motos, menos pasajeros: el crecimiento del parque automotor enciende una alarma
Movilidad urbana en el Chaco

Vecinos colocan miguelitos para frenar a los motociclistas
Hartos

Las avenidas más peligrosas donde se concentran los siniestros viales
Radiografía del tránsito en el Gran Resistencia

Rafael Acuña sobre la crisis vial: "No puede ser un acto de fe salir a la calle"
Motos en aumento

Padres en la Ruta lanzó la segunda edición del Manual para Motociclistas
Alerta por la crisis vial en Resistencia

El colapso del transporte público acelera la siniestralidad en la capital
Resistencia sobre dos ruedas










