La incursión de Palantir en la Argentina
El desembarco de Peter Thiel y su empresa tiene implicaciones ideológicas, geopolíticas y sociales.

Thiel, figura central del anarcocapitalismo y el tecno-futurismo de Silicon Valley, identifica a la gestión de Javier Milei como el "único experimento libertario" viable a nivel global, lo que lo ha llevado a establecer una presencia física y operativa en el país.
Según el filósofo esloveno Slavoj Zizek, las proclamas políticas de Thiel revelan un cambio de paradigma en la concepción del poder: la transición del "poder blando" diplomático al "poder duro" basado estrictamente en el software, la inteligencia artificial (IA) y la vigilancia masiva.
A través de Palantir, Thiel propone una fusión entre tecnología y Estado que desafía las democracias liberales tradicionales, promoviendo un modelo de "tecnofeudalismo" donde los datos son la moneda de control y la (supuesta) neutralidad tecnológica vigente se declara obsoleta. El territorio argentino, y específicamente la Patagonia, se perfila como un enclave estratégico tanto por sus recursos naturales como por la posibilidad de implementar sistemas de control social sin precedentes en un entorno de "soberanía informacional" debilitada.
El paradigma del poder duro
La figura de Peter Thiel representa la vanguardia de un sector de Silicon Valley que busca redefinir el papel de la tecnología en la guerra y la gobernanza mundial.
• El fin de la neutralidad: según la visión de Palantir, la tecnología debe tomar partido por la "defensa de Occidente". El software no es solo una herramienta comercial, sino el cimiento del "poder duro" del siglo XXI.
• Disuasión algorítmica: se sostiene que la era de la disuasión nuclear está siendo reemplazada por la IA. El éxito geopolítico dependerá de quién posea el software de inteligencia más avanzado para dirigir drones, armas autónomas y vigilancia masiva.
• El deber nacional: Thiel propone el fin de la fuerza militar totalmente voluntaria, sugiriendo que el servicio nacional debería ser un deber universal para asegurar que el riesgo de la guerra sea compartido.
Perfil de Peter Thiel
• Trayectoria: cofundador de PayPal junto a Elon Musk y dueño de Palantir. Posee una fortuna personal superior a los u$s 20.000 millones.
• Ideología: defensor del anarcocapitalismo y el libertarismo radical. Considera que la competencia es "para perdedores" y aboga por el monopolio como la forma más alta de éxito empresarial y "misión" social.
• Influencia política: cercano a Donald Trump y mentor de figuras como J.D. Vance, Thiel utiliza su influencia para promover un Estado que facilite el progreso tecnológico sin regulaciones.
El "experimento Libertario" en la Argentina
Thiel ha identificado en la administración de Javier Milei un terreno fértil para sus proyectos transhumanistas y de organización social.
• Instalación ffísica: Thiel adquirió una propiedad en la Argentina y planea una estancia de al menos dos meses para monitorear de cerca la gestión de Milei, a quien considera el único líder capaz de sostener un gobierno libertario.
• Relaciones con el poder económico: mantuvo reuniones privadas con empresarios de alto perfil para evaluar la percepción sobre la estabilidad del gobierno y los riesgos de una posible reelección.
• Colonización digital: voces críticas en la prensa Argentina y de EEUU advierten que la llegada de Palantir no representa una inversión tradicional, sino un experimento de "colonización digital" que entrega datos migratorios, financieros, sanitarios y policiales a una "caja negra" privada.

Valor estratégico del territorio
• La Patagonia como nodo: la región patagónica es vista como un enclave estratégico debido a la disponibilidad de recursos críticos: minerales, agua, frío (para centros de datos) y grandes extensiones de tierra.
• Micro-Estados o "feudos": existe el planteamiento de fundar "nuevos estados" o feudos tecnológicos dentro de territorios que se perciben como abandonados o fallidos, utilizando la tecnología de Palantir como infraestructura de gobernanza.
El capitalismo de vigilancia
La socióloga, psicóloga social y profesora emérita estadounidense Shoshana Zuboff es reconocida mundialmente por haber acuñado el término "capitalismo de vigilancia". Su marco analítico permite entender a Palantir no solo como una empresa de software, sino como un vector de un nuevo orden institucional: el capitalismo de vigilancia.
Según Zuboff, el modelo de operación PEPG se basa en cuatro etapas que consolidan el control sobre el comportamiento humano:
1. Participación: el usuario interactúa con sistemas digitales.
2. Extracción: se recolectan datos de comportamiento.
3. Predicción: los algoritmos anticipan conductas futuras.
4. Ganancia: se monetiza la capacidad de influir y modificar el comportamiento.
El "Anticristo" y la misión tecnológica
Thiel utiliza una retórica que mezcla conceptos religiosos con la teoría social para justificar su rechazo a la regulación.
El uso de la figura del Anticristo se basa en una inversión del término: Thiel tilda de "anticristos" a quienes proponen regulaciones tecnológicas o a las instituciones que buscan la estabilidad global, argumentando que usan el miedo al "Armagedón" (cambio climático, IA) "para frenar la ciencia" y establecer un estado totalitario mundial.
El filósofo Slavoj Zizek sostiene que Thiel actúa como la verdadera figura del anticristo al fusionar el fervor religioso tecno-futurista con un control digital totalitario y desestabilizador, presentándose hipócritamente como un defensor de la libertad.

Influencia de René Girard
• Deseo mimético: Thiel aplica las teorías de su mentor René Girard para entender cómo la competencia de mercado atrapa a las personas en "ciclos de envidia". Su solución es el monopolio: crear algo tan único que no tenga competidores.
• Lógica sacrificial: se señala que Thiel y sus aliados distorsionan el concepto de sacrificio para justificar la exclusión de minorías e inmigrantes como parte de su proyecto político.
Riesgos para la democracia y la soberanía
La integración de sistemas de vigilancia masiva en las estructuras estatales plantea desafíos críticos para el orden democrático.
• Opacidad y falta de control: Palantir defiende la falta de transparencia, argumentando que la rendición de cuentas "produce líderes mediocres". Esto dificulta el control parlamentario y la auditoría técnica.
• Clasificación y perfilado: la herramienta permite el cruce de bases de datos para clasificar a ciudadanos, opositores o migrantes, convirtiéndolos en "objetivos" o "alertas" dentro de un panóptico digital.
• Desplazamiento del Estado: las plataformas asumen funciones de gobernanza que antes pertenecían al Estado (salud, seguridad), pero sin la legitimidad del voto popular, concentrando un poder inmenso en manos de directivos que no rinden cuentas a la ciudadanía.
• Guerra de información: la vieja "guerra contra el terrorismo" se transforma ahora en una guerra de información dirigida contra los propios ciudadanos, donde la realidad se construye artificialmente mediante la micro-focalización conductual.
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