Baja la desocupación en el Chaco, pero crece la informalidad
El desempleo descendió al 7,5% durante el segundo trimestre y unas 5.000 personas dejaron de ser consideradas desocupadas. Ahora la lupa está puesta en la calidad de los nuevos puestos de trabajo.
La desocupación en el Gran Resistencia bajó al 7,5% durante el segundo trimestre de 2026, según los datos de la Encuesta Permanente de Hogares del Indec, luego de varios períodos en los que había superado el 10%. El descenso fue de 2,2 puntos porcentuales respecto del primer trimestre y significó que unas 5.000 personas dejaran de integrar la población desocupada.
El dato fue analizado por Alejandro Pegoraro, director general de Politikon Chaco, quien advirtió que la mejora debe ser observada junto con la composición del empleo generado: el crecimiento de la ocupación no estuvo acompañado por una recuperación del empleo privado formal.

Menos desempleo con más informalidad
El descenso de la desocupación se explica, en buena medida, por el ingreso de trabajadores a actividades informales y por cuenta propia. Pegoraro remarcó que una persona que pierde un puesto formal y comienza a desarrollar una actividad independiente deja de ser contabilizada como desocupada, aunque no haya conseguido otro empleo registrado. "El empleo formal de calidad no sería quien explica esta mejora en la tasa de desocupación", sostuvo.

Esta dinámica permite entender la diferencia entre la cantidad de personas ocupadas y la calidad de los puestos de trabajo. En el Gran Resistencia, la tasa de empleo llegó al 41,3%, mientras la tasa de actividad alcanzó el 44,7%, pero el empleo privado formal mantiene una trayectoria descendente. A nivel general, Pegoraro señaló que desde fines de 2023 la cantidad de ocupados aumentó, aunque el empleo registrado cayó y la ocupación no registrada creció con fuerza. "La calidad del empleo se viene deteriorando cada vez más", afirmó.
Menos empleo privado y salarios entre los más bajos
El contraste se vuelve más evidente al observar el comportamiento del empleo privado registrado. En junio, Chaco tenía unos 69.700 asalariados privados formales, 3.075 menos que un año antes, lo que representó una caída interanual del 4,2%. Aunque hubo una leve mejora mensual de 39 puestos, equivalente al 0,1%, la provincia acumula desde noviembre de 2023 la pérdida de 8.186 empleos privados registrados, un retroceso del 10,5%. Pegoraro sostuvo que el sector se encuentra actualmente en el nivel más bajo de los últimos 50 meses.

A la reducción de los puestos registrados se suma el deterioro del poder adquisitivo de quienes todavía conservan un empleo formal. El salario bruto promedio chaqueño fue de $1.584.929 durante el primer semestre de 2026, ubicándose como el sexto más bajo del país y el segundo más alto del NEA. En junio, el salario privado formal registró una caída real interanual del 3,7% y acumuló nueve meses consecutivos de retrocesos. Para Pegoraro, se trata de un "combo preocupante": el sector privado formal no solamente pierde trabajadores, sino que también registra una pérdida de poder de compra en sus salarios.
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