Resistencia23°Min. 17° • Max. 24°
Crecer hacia el sur

Alfonsín y las islas Malvinas, una aproximación ética a su recuperación

En medio de una reunión que tuvimos con Raúl Alfonsín, me preguntó qué error veía yo de su gestión presidencial. Le respondí: "No haber ido al sur".

Le hablé de su error al no haber ido y «crecer hacia el Sur, hacia el mar y hacia el frío», al Proyecto Patagonia. Eso significaba para mí el error que nos dejó sin el federalismo, sin las Malvinas, sin la Antártida, y en un país atrasado.

La Argentina debe ir hacia el sur, hacia el mar y hacia el frío, hay que hacer el esfuerzo. Nosotros debemos ser pioneros como decía Alfonsín.

Hago estas reflexiones ante los dichos del presidente Milei, sobre las Malvinas.

Por supuesto que Alfonsín nos describió a San Martín en «la marcha hacia adelante», siguió con Sarmiento, Yrigoyen y el río Bermejo, y varios más, él nos llevaba de la Argentina fluvial a la Argentina oceánica, en un discurso que leyó, pero lo hizo con una gran emoción, lleno de sabiduría.

Aún hoy al releerlo en su discurso me impresiona el cariz que le dio y dónde nos ubicó a los argentinos, y por supuesto que me siento culpable por no haber hecho más y que se traslade la Capital hacia el Sur, hacia el mar y hacia el frío, con las características que le dio él.

Raúl Alfonsín tenía la ética como responsabilidad en el traslado de la Capital. Esa ética era una responsabilidad más, pero para él era la «posibilidad» de trasladar a la Argentina hacia un destino nuevo, ese destino era el desarrollo de todas las posibilidades, para una Argentina derrotada, como él la había encontrado después de la guerra de las Malvinas.

causa malvinas

Él se encontró con que «es necesario ir a la búsqueda de la Argentina oceánica», toda una definición de adónde debíamos apuntar para lograr el desarrollo de la pesca, la industria pesquera, para la alimentación y la exportación, con todos los elementos de una flota pesquera argentina y todo lo que ella implica, él decía: «...de explotación pesquera... Es también otra llanura que nos falta conquistar...»

«...a todo el litoral marítimo de la Patagonia, mirando hacia la Antártida...»

Ahí estaba el gran salto pionero, seguir con un desarrollo de las bases en la Antártida, que nos dé el adelanto de las ciencias volcadas a una tierra espectacular como es la Antártida con agua, minerales raros y petróleo y también por supuesto el cuidado del clima con la protección sobre el medio ambiente.

«La idea de unidad nacional está en el corazón mismo del razonamiento ético...», decía Raúl Alfonsín, y se refería a que mantener una enorme franja de territorio nacional postergada y despoblada, la Patagonia, no es un error económico, sino un trastorno de la ética.

En su discurso, decía: «...En los dos últimos conflictos internacionales, la Patagonia se convirtió en el lugar estratégico más importante y demostró la extrema vulnerabilidad del territorio argentino...»

«En los momentos en que la guerra de las Malvinas adquirió su máxima intensidad, los argentinos tomaron conciencia de las graves consecuencias del subdesarrollo de una región tan extensa y expuesta podría tener para la integridad del país».

«No se trata naturalmente de determinar el emplazamiento de una capital sobre la base de exclusivas consideraciones estratégicas de carácter militar, sino de advertir en qué medida el subdesarrollo, la falta de población, de medios de comunicación y de capacidad para defenderse siguen colocando como hace 200 años a esta región como el sitio más frágil de la estructura geopolítica de la argentina...»

Nosotros debemos tener en cuenta la ética, como comportamiento imprescindible ante el caso de las Malvinas. Fuimos derrotados. Y debemos hacer lo posible, desarrollando el litoral oceánico, haciendo la conquista de esa llanura que nos falta, desarrollando la pesca, el turismo y la conservación del medio ambiente.

También debemos apostar al federalismo en todas sus opciones, ya hemos comenzado con el desarrollo de la minería, el petróleo y el litio, por supuesto que tenemos que seguir discutiendo y legislar esas materias.

Nuestra república debe ser como un enorme barco que apunta hacia la Antártida, con todas sus funciones listas para el aprovechamiento de sus riquezas y su distribución inteligente a todos.

Nuestro desafío es lograr tener la capacidad intelectual para responder creativamente a los desafíos de este tiempo.

Alfonsín nos lo describió muy bien, nos anoticia de la historia, nos describió los errores estratégicos que siguen firmes ahora y nos pidió que vayamos hacia el sur, hacia el mar y hacia el frío.

Más de Sur de la Argentina+ Ver todas
Te puede interesar