"No están los acuerdos necesarios"
El jefe de Gabinete confirmó que no se convocará a extraordinarias en diciembre, en un cambio de estrategia por parte del Ejecutivo, que hasta hace pocos días sostenía la posibilidad de sesionar antes de fin de año.

"No vamos a dar pasos en falso", sentenció Francos, quien explicó que, con el escenario político actual, el Gobierno no ve viable forzar una convocatoria sin el respaldo suficiente en el Congreso.
"Ustedes conocen cuál es nuestra situación parlamentaria, saben que somos una minoría. Dependemos de preestablecer acuerdos para tratar los temas en el Congreso en extraordinarias. Hoy les diría que todavía no los tenemos, con lo cual en esta situación no convocaríamos", sostuvo el jefe de Gabinete ante los periodistas.
Cambio de rumbo tras el anuncio de Adorni
El giro en la postura oficial se produce tras las declaraciones del vocero presidencial, Manuel Adorni, quien la semana pasada había asegurado que se convocarían sesiones extraordinarias. En ese entonces, el Gobierno había mencionado una lista de temas prioritarios para tratar, entre los que figuraban:
• Reforma electoral
• Reforma política
• Juicio en ausencia
• Ley antimafia
• Autorización para los viajes del presidente
• Reforma de los fueros políticos
Además, se había planteado la posibilidad de discutir la eliminación de las PASO, iniciativa que el oficialismo sigue evaluando mientras los plazos legales lo permitan. Sin embargo, la falta de consensos políticos llevó a una reevaluación de la estrategia. La nueva posición fue confirmada por Francos, quien explicó que la convocatoria está descartada al menos hasta el próximo año.
Temas pendientes: Presupuesto y Ficha Limpia
El aplazamiento de las sesiones extraordinarias también impacta en la discusión de temas clave para la agenda legislativa de 2024. Entre ellos, se destacan el Presupuesto 2025 y la Ley de Ficha Limpia, proyecto que, según fuentes cercanas al oficialismo, podría ser "determinante" en la estrategia electoral del Gobierno.
Consultado sobre la posibilidad de convocar a extraordinarias en febrero, Francos no descartó la opción, pero evitó dar una respuesta concreta. Ante la pregunta de los periodistas, se limitó a sonreír, lo que dejó abierta la posibilidad de que el Gobierno retome la discusión en los primeros meses del próximo año.
Un contexto político adverso
La decisión de no convocar a extraordinarias refleja el delicado equilibrio de poder en el Congreso. Con el oficialismo en minoría, el Gobierno necesita alcanzar acuerdos con la oposición para poder avanzar en la agenda legislativa. La falta de consenso obligó a postergar la discusión de temas clave y a reconsiderar la oportunidad política de forzar una convocatoria que, en este contexto, podría resultar infructuosa.
La frase de Francos, "no vamos a dar pasos en falso", sintetiza la postura oficial: sin los consensos necesarios, el Ejecutivo prefiere evitar un desgaste político innecesario. De esta manera, la posibilidad de sesiones extraordinarias se traslada, al menos, hasta febrero de 2025, cuando el Gobierno podría volver a intentar activar la agenda legislativa.
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