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Una estrategia de las familias como "reserva de valor"

Las compras en mayoristas aumentan ante la inflación que no cesa

Cada vez más personas planifican sus adquisiciones mensuales en supermercados mayoristas a fin de ahorrar y cubrirse ante la pérdida de poder adquisitivo del peso.

frecuente son las largas colas para ingresar a comprar en negocios mayoristas de venta de comestibles y otros artículos de uso diario. Desde su instalación en la ciudad hace unos años, la resistencia inicial de los supermercados fue cediendo y se aceptó la competencia entre estos dos modelos de venta: uno basado sobre precios más bajos gracias a la cantidad y el pago en efectivo o en una sola vez con débito, el otro con una gama más amplia de artículos que abarca hasta electrónicos y electrodomésticos, una financiación más flexible con tarjetas de crédito de bancos o propias, promociones los fines de semana y un modelo de consumo que incluye hasta salas de cine en el predio de sus instalaciones.

Comprar en mayoristas en una opción cada vez más utilizada por familias de todos los niveles socioeconómicos a fin de cubrirse ante las subas de precios.

LOS PRECIOS, EL FACTOR FUNDAMENTAL

En una situación económica como la actual los magros ingresos se dedican casi exclusivamente a adquirir alimentos y otros bienes de primera necesidad, sobre todo de limpieza e higiene. Para optimizar el gasto se debe tomar un tiempo y recorrer la ciudad en busca de distintas alternativas. Quienes están a cargo del abastecimiento hogareño se encuentran con que determinados productos tienen valores más convenientes en algunos negocios que en otros, y de este modo se arma un rompecabezas que permite ahorrar en la comparación precio a precio que se practica antes de cualquier compra. En épocas de bonanza -cada vez más lejanas en el tiempo- esta conducta se hace más laxa. Hoy la realidad coloca a gran parte de la población al borde de la subsistencia, y la visita a los súper mayoristas pasa a ser un hábito obligado para gran parte de los consumidores.

ALGUNAS OPCIONES EN RESISTENCIA

El conocido local de avenida Mac Lean, propiedad de una familia de larga tradición en el rubro, es, por su ubicación, el más accesible para los compradores. Mucha gente acude en colectivo y los vecinos de las barriadas adyacentes a pie. Una fila de autos, sobre todo los primeros días del mes, se forma a la espera de una vacante en la playa de estacionamiento. No se exige una cantidad mínima de unidades que se deben llevar. Tanto asalariados como beneficiarios de ayudas estatales se agolpan los días de cobro para abastecerse para todo el mes o, al menos, por una quincena. Si bien la elección de marcas y calidades dependerá del poder adquisitivo de cada comprador, la oferta está enfocada en comestibles, lácteos y productos de limpieza. En estos ítems los escaparates exhiben opciones para todos los bolsillos.

La firma nacional mayorista que tiene su galpón por ruta 16 ofrece buenos valores que aprovechan quienes se acercan necesariamente en automóviles o camionetas. Suele verse a propietarios de negocios barriales o de localidades vecinas abasteciéndose de productos de consumo masivo en grandes cantidades. Esta reducción de los costos incrementa el margen de sus ganancias y justifica el movimiento logístico y la inversión, amén de ser, como para las familias, un forma de cubrirse ante la erosión en el valor del peso argentino.

Comprar en mayoristas en una opción cada vez más utilizada por familias de todos los niveles socioeconómicos a fin de cubrirse ante las subas de precios.

Además es posible adquirir otros bienes aparte de mercadería, tales como televisores, lavarropas, heladeras, acondicionadores de aire, ventiladores, termotanques y otros de línea blanca. También elementos de bazar y blanquería. Es posible financiar estas adquisiciones con plásticos bancarios en seis cuotas sin interés.

La sucursal de la conocida cadena francesa de supermercados de avenidas Ávalos y Lavalle ha habilitado últimamente la opción de compra para almaceneros. Debe realizarse un breve trámite para anotarse presentando la constancia de la CUIT (Clave Única de Identificación Tributaria) y así acceder a valores más competitivos. La ubicación y la cantidad de artículos en las renovadas góndolas recuerdan a la disposición de un mayorista. Desde hace un tiempo, al programa propio de beneficios para consumidores frecuentes ha sumado la opción de interesantes descuentos si se llevan tres o más unidades de determinados productos.

El ahorro con esta modalidad y los hábitos ajustados

A la hora de los gastos los números mandan, y en una recorrida por súper mayoristas NORTE pudo calcular las diferencias de precios en comestibles respecto de otras bocas de expendio en alrededor de un 30 a 40 por ciento, siempre dependiendo de ofertas temporales, disponibilidad de stock y productos específicos. Fideos, arroz, harinas de trigo y maíz, latas de tomate, lácteos, azúcar y aceite (solo una o dos botellas por ticket) son los que más se venden.

LA REALIDAD HOY

Consultados algunos empleados de la firma de avenida Mac Lean, señalaron que la cantidad de concurrentes se ha incrementado en estos meses. "Incluso ahora llega gente que te das cuenta por el auto, la forma de vestir, que es de ingresos altos. Primero venían los vecinos de barrios de por acá, luego con el boca en boca dueños de despensas, después de todos lados. Está el antecedente del local por la ruta cerca de Tirol que ya nos había dado una reputación de buenos precios" indicó uno de los encargados.

"La foto que ves todo el tiempo es que, sea del nivel que sea, el comprador se para frente a las estanterías y calcula. Luego mira lo que cargó en el chango y vuelve a calcular, supongo que para ver si le alcanza la plata que tiene para llevar más cosas. Y los que vienen cada mes o dos meses se alarman con los precios nuevos, no pueden llevar la misma cantidad que la última vez y se resignan a comprar lo que les alcance con el dinero que trajeron. No es agradable nunca esta situación, pero es lo que hay hoy en la Argentina" agregó.

Respecto de este fenómeno de reducción de unidades por la alta inflación, lo graficó con un ejemplo: "Al principio teníamos los mismos carros que en la ruta, grandes y realmente para compras mayoristas. Pero son difíciles de maniobrar y a la mayoría de la gente le sobraba espacio. Así que fuimos incorporando los de tamaño clásico".