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De las consultas que llegan al hospital por una interrupción de embarazo no todas terminan realizándose

Un profesional del Consultorio 27 del hospital Perrando explica cómo funciona la atención.

Después de una consejería, si una mujer accede a una ILE o IVE firma un consentimiento informado. Crédito: Miguel A. Romero

De la totalidad de consultas en 2021 una proporción menor al 50% decidió interrumpir su embarazo en el hospital de referencia.   

"Si bien atendimos muchas consultas, no todas las situaciones terminan en interrupción", define el médico Fernando Cristaldo.

Con el diagnóstico de embarazo se cumple una consejería previa, se constata la decisión de interrumpirlo y si necesita acompañamiento de Salud Mental.

"Se necesita un ámbito de tranquilidad e intimidad para realizar la consejería", repara Cristaldo.

En riesgo social 

En la diversidad de situaciones hay mujeres que se sienten solas, que no tienen trabajo o autonomía económica para seguir adelante con un embarazo; hay adolescentes que tienen miedo a la reacción de familiares o al rechazo social por ser una madre soltera.

En esos casos el profesional considera que el problema no suele ser el embarazo, sino algo mayor: "Entendemos que son situaciones de riesgo social", apunta.

Entonces se activa el equipo completo e interviene una psicóloga para dar asesoramiento y se habla con el servicio social.

"La idea es que cuando una persona tome una decisión lo haga sabiendo que hay muchas opciones posibles. Que interrumpir un embarazo no es la única opción, hay alternativas", amplía.   

Fernando Cristaldo, médico del Perrando Crédito: Miguel A. Romero

Falta información 

A la consulta muchas llegan con un atraso menstrual, dato que no es elemento suficiente como para confirmar un embarazo. Como al servicio acuden otras situaciones más urgentes se vuelve engorroso determinar prioridades. Por eso lo mejor es contar con una confirmación (con test o análisis de sangre).   

También acuden casos en los que el método anticonceptivo falló o que al confirmarse un embarazo la pareja se aleja, esas mujeres no saben qué hacer porque dependen económicamente de su compañero.

Para muchas una interrupción voluntaria todavía es un tabú y hacerlo genera culpa. La consejería permite analizar el proceso completo, elegir un método anticonceptivo acorde con su vida y planificar un embarazo si se desea.

"En las adolescentes suele haber problemas con la toma de pastillas, para ellas el implante subdérmico es el más adecuado. Para otras es el más apropiado es el DIU (dispositivo intrauterino), los dos métodos son los primeros a nivel mundial en eficacia para la anticoncepción", añade el especialista.

Casos excepcionales

En la consulta se analizan también las características de la gestación. "Hay embarazos ectópicos (cuando un óvulo fecundado se implanta y crece fuera del útero) o anembrionado (con saco gestacional vacío) para los que el tratamiento de cada uno es totalmente distinto", desarrolla.

Para realizarse una IVE el plazo límite es de 14 semanas de gestación. Y en el consultorio 27 se pide un mínimo de ocho semanas para garantizar la efectividad del tratamiento.   

Una vez completado solo queda realizar una ecografía como control posterior, el proceso completo desde la entrega de misoprostol dura una semana.  

Para los pocos casos que presentan una complicación se aplica una AMEU (aspiración manual endouterina), Cristaldo explica que es un procedimiento ambulatorio que puede ser algo molesto para la mujer pero no es doloroso y que requiere anestesia local.

La consulta finaliza con la provisión de un método anticonceptivo y la mayoría de las pacientes se va con uno de larga duración.