Maestra
Se me introdujo en la pieza que le servía de salita y cuyo escenario debe de ser conocido. Al frente, una especie de canapé cubierto por una manta de viaje, a uno de sus lados, una mesita de hierro con algunas flores, colocadas sobre un plato; en frente, otra mesa igual, cargada de libros, papeles, y una lámpara de cristal. En las paredes, cuadros, retratos y otros objetos. En un rincón, un mate labrado sobre un trípode de caña oscura. Las pinturas, firmadas por Eugenia Belin: una paleta con el busto de una japonesa sosteniendo una sombrilla en la mano; una cabeza copiada de Chaplin; un espejo de marco pintado con flores; dos fotografías que representaban un hermoso paisaje y algunos retratos de marcos formados con ramas secas de árboles vetustos.