
Un viejo amigo
Cuando bajé del auto, el olor profundo del campo ardió en mis narices. Olor puro y vasto como los cielos.

Cuando bajé del auto, el olor profundo del campo ardió en mis narices. Olor puro y vasto como los cielos.


En la pequeña localidad de La Carolina, provincia de San Luis, un complejo museológico homenajea a uno de sus más relevantes poetas, junto a su sepultura y su casa natal.

Su perseverancia, su orden táctico y sobre todo su extraordinaria pegada llevaron al Gringo de Tres Isletas al fútbol de alta competencia. Carlos Timoteo Griguol alguna vez dijo de él: "De haber pasado por inferiores, hubiese tenido destino internacional". Lo consideraba un diamante en bruto al que no habían pulido.

Keneth Parker tiene 21 años. Es alto como su padre -el inglés Cyril Jerome Parker-, y de cabello color membrillo. Holgazán, texano, tirador y aventurero, se anoticia de que hay una recompensa de diez mil dólares por las cabezas de Butch Cassidy y Sundance Kid, bandidos y pistoleros en fuga al sur del continente.

Estuvo combatiendo en Puerto Howard, bautizado por los argentinos Puerto Yapeyú.