
Hasta siempre, abuelo, gracias por todo lo enseñado
Seguramente este fue el texto que nunca quise escribir, siempre pensé que lo iba a hacer, pero para despedirte del diario cuando decidas dejar de escribir y pasar los días sin estar pendiente de la tapa, de la radio, de quién estaba de franco, de si recibieron el material y cuantas cosas más que pasaban por tu cabeza.



