El peor escenario para la industria local
Tenía sólo 15 años, y un espíritu muy inquieto. Corría el año 1948 y comenzó a correr en bicicleta. Dos años más tarde, montó su propia bicicletería en Sáenz Peña. José Arnulfo Avalos, se convirtió así en el pionero de la industria de la bicicleta. En 1960 ya fabricaba cuadros para estos biciclos y siete años más tarde—cuenta su esposa Marta Aguilera, registró en la Cámara de la Industria Argentina la marca “Bicicletas Ariel”, que aún subsiste, como un puñado de industrias locales, a la crisis.