El campo no debe dividirse
El campo del norte argentino no debe dejarse llevar por el calor de la campaña política, donde se ven enfrentamientos, posturas y hasta agresiones que nada ayudarán para el propósito que es seguir produciendo e insistiendo en la necesidad de que se logre una mayor rentabilidad de sus productos.
Chaco, parte de Santiago del Estero, norte de Santa Fe y parte de Corrientes, en este año, han sufrido el impacto de las condiciones del clima adversas.
Se escucha de todo, en el sentido literal. Pero poco se escucha de propuestas concretas, y en este marco, es necesario que se avance en un posicionamiento unido, con una voz firme y unificada, olvidando ciertamente lo que nos divide y avanzar hacia la meta que es tener un acto en acción, con trabajo, con dignidad pero también con rentabilidad.
Una de estas cuestiones tiene que ver, precisamente, con la lejanía con los puertos, y el uso masivo de camiones para transportar las cosechas. Así, es necesario volver a poner sobre la mesa de discusión la diferencia existente entre el transporte de carga en camiones y el ferroviario.
Los chacareros siguen esperando las ventajas que les podría significar el transporte por vagones, dado que el 75% de la producción chaqueña salió y saldrá en los próximos días en camiones con destino a los puertos de Rosario, en su mayoría, y también a Barranqueras .
Hay cuestiones que siguen marcando, no solo para el Chaco sino también para productores de Salta, que por vivir más lejos de los principales puertos de Rosario los costos de envío de la cosecha son más caros y, consecuentemente, implican menor rentabilidad para el productor.
Paradójicamente, para algunos productos cruzar los océanos es más barato que atravesar nuestro país, dice un informe de la Fundación Mediterránea, al hablar sobre las ventajas del ferrocarril. Granos, cítricos, minerales y azúcar son ejemplos de las mercancías que más sufren el factor distancia.
La situación se agrava cuando gran parte de estos son producidos por economías regionales alejadas de la región centro, en donde se ubican el mayor consumo interno y los puertos de salida al exterior.
Para un país tan extenso como la Argentina, la matriz de transporte no es la adecuada, con una preponderancia en el uso del camión (75%), en desmedro de otros medios más eficientes como el ferrocarril (18%) y las hidrovías, el 7% restante. El campo debe dejar de lado la grieta, la discusión de ideales partidarios cuando tiene por delante un desafío que abarca a las patas de su producción primaria.










