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La hora de la semilla

El debate por la ley de semillas es, o debería ser, materia de debate y análisis que apunte a resolver una cuestión pendiente en la Argentina.

Hipólito Ruiz
Por: Hipólito Ruiz

Es necesario establecer un aspecto muy delicado y que tiene que ver con los pequeños productores, las familias que hacen agricultura y los pueblos originarios, a fin de que puedan contar con la semilla para sus siembras de productos que son en su mayoría para consumo propio.

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Allí, queda de manifiesto que este segmento sería el único caso en que no deberían pagar regalías por las tecnologías.

El textil

Uno de los temas que más ruido hizo en estos días -a escaso tiempo del inicio de la siembra- es el uso de semilla de eventos no autorizados en el país. Es que una gran franja de productores del sudoeste chaqueño, del norte de Santa Fe y de Santiago del Estero alega tener en su poder semilla de la tecnología Flex, que habría sido en sus principios ingresada al país de contrabando.

Esto genera innumerables inconvenientes y el Inase, el organismo de contralor, fue contundente al señalar que seguirá con los controles en las desmotadoras y deslintadoras de algodón, para detectar casos de semilla contaminada. Los productores piden que al menos por esta campaña se les permita hacer uso de la misma, pero enfrentarán un riesgo que puede multiplicarse en el futuro inmediato.

Muchas hectáreas para algodón

Sostienen que cerca de 230 productores tienen previsto sembrar unas 48.000 hectáreas de algodón solo en el sudoeste chaqueño. En muchos lotes quedaron sin sembrar girasol -por el efecto del clima- y piensan sembrar algodón. Pero la única semilla disponible que tienen es la Flex.

Este tema, en primer lugar, fue planteado por este mismo grupo de productores al gobernador del Chaco Domingo Peppo en una reunión realizada en Villa Ángela, junto al ministro de Producción Marcelo Repetto y el subsecretario de Agricultura, Jorge García. Luego de ello, Peppo transmitió esta problemática al ministro de Agroindustria Luis Miguel Etchevehere. Luego se realizaron reuniones en Du Graty, una de ellas con cerca de 300 productores y con la presencia del titular del Inase, Raimundo Lavignolle, donde se ratificó cual es la idea de las medidas tomadas.

A Buenos Aires

Tanto el semillero Gensus como las autoridades nacionales reiteraron la necesidad de seguir trabajando en la formalidad de la semilla de algodón, pero entendiendo la situación actual de la producción algodonera chaqueña y de la región, el director nacional de Agricultura, Ignacio Garciarena, se comprometió a elevar una solicitud redactada por los productores nucleados en una nueva asociación que está en plena constitución.

“Les quiero decir que si el Inase se pone duro, no es por castigarlos, sino porque está buscando que nuevos actores como Gensus vengan a invertir en el campo de la investigación genética y tengamos más semillas para los productores”, señaló. Indicó que otros países como Brasil y Australia no vienen a invertir en genética en la Argentina porque observan que no hay respeto por la tecnología, y eso es lo que debemos revertir”, enfatizó Garciarena al hablarles a los productores que se hicieron presentes en salón municipal de Du Graty el martes por la noche.

La voz de los técnicos del INTA

Los técnicos del INTA hacen referencia a la necesidad de darle un marco legal nuevo al uso de la semilla. “Un mayor marco de seguridad a los propietarios de las tecnologías, ya se regularía el uso de las mismas (especialmente las ya desreguladas en el país) y se reconoce a sus obtentores, incluso con ciertos beneficios como las regalías”, expresaron.

“Lo que más ruido va a generar es la cuestión del pago de las regalías, pero, por otra parte, si eso no se regula difícilmente las empresas que disponen de nuevas tecnologías (eventos) los registren en Argentina”, advirtieron los técnicos.