La Página del LunesChaqueño de pura cepa
La semana pasada nos dejó un chaqueño ilustre, que marcó surcos por donde pasó en su larga y fecunda vida. Hijo del Chaco profundo, heredó el espíritu de aquellos que hicieron Chaco y ¡vaya si lo logró! Nos referimos al ingeniero químico Federico Eduardo Kaenel, que se fue a los 83 años, en medio de esta pandemia, nueve días después que su esposa, Hebe Nydia Magda Abraham, desde Sáenz Peña, donde residían desde 1965. Kaenel fue a la Universidad, la llevó al centro del Chaco, fue decano por más de tres décadas y llegó a ser rector de la UNNE por el voto unánime de los claustros, creó una Fundación para el desarrollo de su ciudad adoptiva y el Centro del Chaco.