Resistencia23°Min. 20° • Max. 31°

Miguel Ángel Fernández: el hombre que hizo del periodismo un legado que aún ilumina

A cinco años de su partida, se recuerda la trayectoria inmensa de un periodista que formó generaciones, dirigió NORTE durante más de cuatro décadas y dejó una huella profunda en la vida cultural y mediática del Chaco.

El 30 de noviembre de 2020 se apagaba en Resistencia la voz y la figura de Miguel Ángel Fernández, uno de los periodistas más influyentes y respetados de la historia chaqueña. Tenía 77 años y una trayectoria que atravesó redacciones, estudios de radio y televisión, instituciones culturales y aulas improvisadas donde, con generosidad, enseñó el oficio a decenas de jóvenes que hoy reconocen en él a un maestro.

MAF6.JPG

Nacido el 14 de octubre de 1943 en El Zapallar —hoy General San Martín—, Fernández se formó como maestro, pero su vocación ya estaba trazada desde la adolescencia, cuando acompañaba a su padre, Luciano Fernández, en la corresponsalía de El Territorio y del diario La Nación. Desde esos pasillos iniciales, donde el oficio se aprendía a puro pulso, comenzó a crecer una carrera excepcional. A los 20 años, Luis Viola lo convocó a la redacción de El Territorio, justo en tiempos de efervescencia periodística: la edición vespertina se imprimía a contrarreloj, y esa cocina del diario le permitió vivir hechos que lo marcaron para siempre, como la salida a la calle con la noticia del asesinato de John F. Kennedy apenas hora y media después de ocurrido, o la cobertura del histórico regreso del Coro Polifónico tras su triunfo en Arezzo.

En esa redacción trabajó con figuras legendarias como Carlos López Piacentini, Godofredo Gerzel y Guido Miranda. Allí llegó a secretario de Redacción hasta que, en 1969, renunció junto a otros colegas al no aceptar la línea editorial que imponía omitir noticias para no incomodar al poder. Esa coherencia lo acompañaría toda su vida. Poco después, junto a López Piacentini y Miranda, fundó la revista Región, un faro para el periodismo de análisis en el Nordeste.

Su recorrido incluyó pasos por la función pública —fue director de Prensa de la Gobernación en los tempranos ‘70— y un episodio que marcó su integridad profesional: su detención durante un mes por publicar un comunicado de la Triple A que amenazaba a NORTE. Apenas recuperó la libertad, renunció.

Su gran obra

MAF.JPG

Su gran capítulo comenzó en 1978, cuando regresó a NORTE ya como director, rol que ocupó durante 43 años. Bajo su conducción el diario consolidó su identidad, amplió su alcance y se convirtió en formador de generaciones de periodistas chaqueños. Fernández tenía una rara capacidad para enseñar sin solemnidad: un comentario al pasar, una corrección a tiempo, una anécdota oportuna, bastaban para dejar una lección.

Incursionó además en radio y televisión, con programas que se convirtieron en clásicos. Fue una figura habitual en estudios y cabinas, donde encontraban su voz los temas del campo, la actualidad y la identidad local. Su último espacio fue en FM Universidad de la UTN, adonde asistió hasta sus últimos días.

Su labor trascendió las fronteras del Chaco: representó a NORTE en ADIRA y ADEPA, recibió un premio de la Sociedad Interamericana de Prensa por el programa El Diario en la Escuela, y en 2014 fue distinguido con el Premio Santa Clara de Asís. También dejó obra escrita, como el libro "Gallardo, el canillita gobernador", una reconstrucción histórica minuciosa de la vida de Felipe Gallardo. En 2018, cuando cumplió 75 años, Resistencia lo homenajeó bautizando con su nombre una plazoleta en Villa Don Enrique. Allí se instaló "Pasión", la escultura de Fabriciano que simboliza su entrega incansable al oficio.

Tras su fallecimiento, su legado continuó multiplicándose: su hija Claudia y su nieta Florencia, también periodistas, donaron al Archivo Histórico de la Provincia una colección de libros, documentos y materiales que integraron su archivo personal. En 2021, la Municipalidad de Carlos Paz le otorgó post mortem el Carlos de Honor por su aporte a la difusión turística de esa ciudad.

Miguel Ángel Fernández descansa en el cementerio privado Monte Alto. Pero su huella permanece viva en cada redacción donde alguna vez sonó su nombre, en cada periodista que repite un consejo suyo y en cada lector que, sin saberlo, fue acompañado por su mirada sobre el Chaco durante casi medio siglo. A cinco años de su partida, su ejemplo sigue siendo —como su trabajo— una guía.

Más de Miguel Ángel Fernández+ Ver todas
Te puede interesar