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La Página del Lunes

Chaqueño de pura cepa

La semana pasada nos dejó un chaqueño ilustre, que marcó surcos por donde pasó en su larga y fecunda vida. Hijo del Chaco profundo, heredó el espíritu de aquellos que hicieron Chaco y ¡vaya si lo logró! Nos referimos al ingeniero químico Federico Eduardo Kaenel, que se fue a los 83 años, en medio de esta pandemia, nueve días después que su esposa, Hebe Nydia Magda Abraham, desde Sáenz Peña, donde residían desde 1965. Kaenel fue a la Universidad, la llevó al centro del Chaco, fue decano por más de tres décadas y llegó a ser rector de la UNNE por el voto unánime de los claustros, creó una Fundación para el desarrollo de su ciudad adoptiva y el Centro del Chaco.

Eduardo López
Por: Eduardo López

Fue decano de la Facultad de Agroindustrias de la UNNE con asiento en esa ciudad chaqueña desde el año de su creación en 1974 y a lo largo de 32 años. Su visión y aptitudes lo llevaron a ser elegido rector de toda la UNNE, función que desempeñó entre 1990 y 1994. Como docente llegó a ser reconocido como formador de las primeras generaciones de universitarios del centro chaqueño.

Kaenel, que había nacido en 1937, hijo de una familia radicada en Colonias Unidas, dueña de un almacén de Ramos Generales en la época de abundancia y auge algodoneros. Allí se conoció con la que sería su esposa, Hebe Abraham, quien fue maestra en la escuela de la localidad. Él debió partir para hacer la secundaria y luego recibirse de ingeniero químico en la Facultad de ese rubro de la Universidad Nacional del Litoral, con sede en Santa Fe.

Tras su graduación se quedó en la zona y se inició en 1961, en la fábrica de tanino de La Verde, llegando a jefe de Producción. En el pueblo fue presidente de la Cooperativa Eléctrica, de la Cooperadora Escolar, del Club Deportivo y cofundador y presidente de la Biblioteca Popular. En 1965 se radicó en Sáenz Peña y allí, en 1972, por concurso fue técnico del sector de Ingeniería del Banco Nacional de Desarrollo. En doce años realizó más de mil estudios técnicos para impulsar el desarrollo industrial del Chaco.

LA FACULTAD DE AGROINDUSTRIAS

Fue el organizador de la Facultad de Agroindustrias de la UNNE donde la primera carrera, Ingeniería Agroindustrial, lo tuvo como decano entre 1976 y 1990. Se crearon otras cinco carreras, entre ellas la de Ingeniería en Alimentos. En 1990 fue rector de la UNNE, electo por la totalidad de los claustros. Creó en su gestión las delegaciones de Extensión Universitaria en Villa Ángela, Charata, General Pinedo y General San Martín. Siempre estuvo ligado con la Universidad del Chaco Austral desde su creación, a fines de 2007, hasta su muerte.

Inquieto como el que más, fue miembro fundador, en mayo de 1986, de la Fundación para el Desarrollo del Centro Chaqueño (Fundecch) y presidente desde su fundación hasta 1995. Su actividad principal es “promover al desarrollo económico y social de la provincia del Chaco”. El perfil de gestión se caracteriza por actuar en un marco de pluralidad de ideas, sin responder a ningún lineamiento político, ni económico y prescindente en materia religiosa, siendo su único interés implementar políticas que generen desarrollo. Y desde 2011, adherida a Conin, se ocupa de luchar contra la desnutrición infantil en el Centro del Chaco.

No dejó de lado la actividad política y como militante de la UCR le tocó ser titular de una banca en la Legislatura provincial. Fue a fines de 1995 cuando debió ocupar el lugar de Ángel Rozas, elegido gobernador en esos comicios.

MÚLTIPLES DISTINCIONES

Sin embargo, su ámbito fue mucho más amplio que el de un partido político. A su descollante actuación como ingeniero químico y docente universitario sumó actividades solidarias y de progreso, que le valieron distinciones como la Orden del Quebracho del Rotary Club de Sáenz Peña (1981); la Orden al Mérito Universitario y grado de comendador otorgado por la Universidad Federal de Santa María, Brasil (1993); el Toba Dorado de Alea (2000) y reconocimientos de la Cámara de Diputados del Chaco, de la Liga Naval y del Municipio de Sáenz Peña. En noviembre de 2016, la Uncaus inauguró los laboratorios con equipamiento de última generación y se le impuso en vida el nombre de “ingeniero Federico Kaenel”, en reconocimiento a su labor continua por la UNNE y por su permanente compromiso con la universidad radicada en Sáenz Peña.

El Chaco se formó con el aporte de los pueblos originarios, luego los inmigrantes colonizadores llegados desde Italia, luego de otros países centrales de Europa. Después, cuando llegó a ser provincia, recibió a muchos llegados desde otras provincias, pero al mismo tiempo empezaron a surgir sus propios y nuevos hijos, chaqueños de pura cepa, que se entregaron a sus profesiones y que levantaron el nombre del Chaco como lo hizo Federico Kaenel y tantos otros, que sembraron para que cosechen las generaciones de hoy. Y casi como por un signo, él, que lo dio todo y en múltiples actividades, se fue en medio de esta impensada pandemia, como una señal de que entregó todo, hasta su vida y en plena acción, como marcando un camino a los herederos de sus aportes. Merece memoria eterna.

 

Versos de Aledo

 


Hermosos los otros pagos
pero yo prefiero el mío;
la ausencia acaba doliendo
como si fuera un cilicio.

 


ALEDO LUIS MELONI (“DE COPLA SOMOS”, 2010).