
Un fallo judicial ejemplar en favor del ambiente
Un ponderable fallo del Superior Tribunal de Justicia del Chaco sentenció que una acción de amparo es la vía adecuada para la tutela de los derechos ambientales.

Abogado, escritor de ecología y desarrollo sustentable e historiador del Chaco y sus ancestros.

Un ponderable fallo del Superior Tribunal de Justicia del Chaco sentenció que una acción de amparo es la vía adecuada para la tutela de los derechos ambientales.

La contaminación es un problema global que por su naturaleza genera impacto de grandes escalas, y constituye uno de los mayores riesgos ambientales para la salud humana.

La biodiversidad de especies es importante para el funcionamiento natural de los ecosistemas y la supervivencia de las especies es un indicador de la salud del ambiente. En la Conferencia de la ONU sobre el Ambiente y el Desarrollo, celebrada en 1992 en Brasil, se reconoció que les corresponde a los pueblos indígenas desempeñar una función crítica en la gestión y el aprovechamiento del ambiente. El riesgo que se presenta actualmente es que estas comunidades han perdido tierras ancestrales y lugares sagrados, donde se concentra la biodiversidad más rica del mundo.

La fiesta de la Pachamama y los tres sorbos de caña con ruda son dos acontecimientos importantes de nuestra cultura que provienen de la sabiduría de nuestros pueblos originarios.
Como consecuencia de una sociedad de consumo que produce, desecha y contamina, estamos atravesando una emergencia planetaria, por lo cual es urgente cambiar definitivamente nuestras conductas de vida.

Las últimas proyecciones de las Naciones Unidas, publicadas el 11 de julio con motivo del Día Mundial de la Población, sugieren que el número de habitantes del planeta podría llegar a alrededor de 8.500 millones en 2030 y 9.700 millones en 2050. Se proyecta que alcanzará un pico de alrededor de 10.400 millones de personas durante la década de 2080 y que permanecerá en ese nivel hasta 2100 .

La Conferencia de la ONU sobre los Océanos concluyó pidiendo mayor compromiso frente a la grave situación del mar con una nueva declaración política para salvar estos ecosistemas.
En el año 1992, en una de las más importantes Cumbres de la Tierra, se impulsó una nueva forma de cooperación entre los Estados, los sectores y las personas. Contempla acciones que deben adoptarse en los ámbitos social, económico, cultural, científico, institucional, legal y político. La mayoría de esos acuerdos legales pasaron a la legislación de nuestro país.