Jugaremos en la A o en la C, porque no hay liga B
En el Chaco urge un cambio de concepto, de raíz, de toda la actividad productiva primaria, si pretende desarrollarse como provincia y evitar así la dependencia de la coparticipación. El sector privado y el Público deberán articular las acciones y reaccionar para sincerar un ordenamiento.
Los discursos son eso: discursos. Y los hay en el oficialismo y en la oposición. Pero hay una realidad que necesitamos interpretarla, y para eso habrá que abrir canales de diálogo para darnos cuenta donde están las trabas del desarrollo productivo y agroindustrial en Chaco.

¿Hacemos una rápida radiografía de la producción primaria? Veamos:
La foresto industria: paralizada. No se puede hacer planes de desarrollo agrícola ni ganadero. La causa: la justicia le hizo lugar a un planteo de abogados ambientalistas domiciliados en CABA. Fueron contra la ley de ordenamiento territorial de bosques nativos, confeccionada por una mesa técnica multisectorial e interdisciplinaria, sancionada ley por voto de la mayoría de la Cámara de Diputados del Chaco, y validada por la secretaria de Ambiente de la Nación.
Las consecuencias están a la vista: pueblos como Los Frentones sin actividad, decenas de aserraderos paralizados, empresarios emigrando a otras provincias como Santiago del Estero, Salta o Formosa. No hay permisos de cambio de uso se suelo, lo que hace que inversionistas busquen otras provincias y por ende, hace crecer la ilegalidad con desmontes no permitidos.
La miel: hay excelentes alternativas y más allá de las cuestiones del clima que afectan por regiones, Chaco está en condiciones de ampliar su exportación de miel, como es el caso de la Cooperativa COPAP de Margarita Belén que fracciona miel orgánica, libre de antibióticos. Otros centros de producción como Castelli y Santa Sylvina, van marcando una fuerte presencia y oferta en el mercado.
La Agricultura: Entre girasol y trigo, en Chaco hay 760.000 hectáreas implantadas. En trigo, cuando recién se superó el 40% de la cosecha, los rindes son buenos y de promedio se da unos 2.800 kilos por hectárea. La compañía logística Colono, del Estado provincial, afirma que recibe por dia unos 100 camiones del cereal para acopio y prepara un embarque para los días venideros.
También se sembraron unas 1.500 hectáreas de garbanzos y unas 700 de cártamo.
En todos los casos, la siembra real superó las expectativas oficiales en cultivos de primera.
Ahora bien: ¿Qué hacemos con esta producción que si bien en porcentaje global es poco, pero importante puertas adentro?. Así, como está, se siembra, se cosecha y se va, la mayoría en camiones hacia Rosario. Sin embargo, Colono entra a jugar fuerte y logra captar el 75% de su capacidad de su almacenaje y vuelve a mostrar que la crecida del rio Paraná genera inundación en las poblaciones ribereñas (habría que determinar por qué se les permitió radicarse allí y si esos predios no están inscriptos en el Sitio Ramsar Humedales Chaco) pero les permite sacar la producción a través de barcazas, siempre y cuando estén disponibles.
El desafío, por lo tanto, es buscar fuentes de financiamiento a los efectos de intentar los pasos necesarios para procesar en origen, dejando agregado de valor y por ende, más puestos de trabajo.
La ganadería: Es impresionante el crecimiento en cuanto a calidad de lo que hoy puede ofrecer el Chaco en materia ganadera. Con una región que las pasturas naturales son de calidad, si no hay un mayor crecimiento depende de las circunstancias que se dan en al ámbito federal, sobre todo con las expectativas que se tienen con los nuevos mercados europeos. Chaco tendrá que levantar la voz, y bien fuerte, porque así como se dieron las condiciones con las disposiciones de la UE, el norte queda relegado a que en la Pampa Humeda les falta volumen para cumplir con sus compromisos. Sucede que si se pone en vigencia dicha resolución, porque estamos en zona de desmonte (al año 2020) se corre el riesgo de no poder hacer negocios. La Cancillería argentina, vale indicar, viene haciendo gestiones (sin prensa, pero a paso firme) y puede traer novedades a favor del equilibrio y la igualdad de oportunidades.
JUGAR EN LA "A"
Para jugar en la liga A, Chaco debe consolidar un acuerdo multisectorial (más allá del CONES) donde empresarios, las universidades, los productores, los técnicos y el gobierno, tengan una agenda común.
Nos juste o no, Chaco no tiene acordada esa agenda de trabajo. Pero la debe construir. Y avanzar en acciones, no en fotos protocolares y establecer medidas claras, quitando de lado la burocracia que es una maquina de impedir, gestionando ante organismos de crédito y financiamiento, a los fines de lograr un equilibrio y rapidez para poner en marcha el aparato de la producción primaria.
Eso va a generar mano de obra, sin duda alguna, pero es hora de poner esa agenda.











