"Su propósito, mi condición y su voluntad": un llamado a vivir con sentido
Con un mensaje directo y cercano, el pastor de jóvenes Darío Veli hilvanó una idea que resonó más allá de las bancas: si Jesús vivió con propósito, acompañado y obediente, entonces cada persona puede encontrar su camino con esa misma brújula.
El punto de partida en Iglesia de Dios, de Oblligado 653, fue San Juan 8:29 (NTV): "Y el que me envió está conmigo, no me ha abandonado. Pues siempre hago lo que a él le agrada". A partir de allí, el pastor invitó a mirar la vida con tres lentes prácticos: propósito, condición y voluntad. "Jesús no vino por casualidad —explicó—; fue enviado. Y su envío tenía un objetivo: que todos puedan creer y ser salvos".

Dos instancias del envío: nacer y creer
El pastor Darío propuso una comparación simple: así como Cristo fue enviado, cada persona también lo fue. Primero, por el hecho de nacer; segundo, al creer. El nacimiento —dijo— es la primera confirmación de la voluntad de Dios: "Estás acá por algo". La segunda llega cuando alguien abraza el evangelio y activa "el estado misional", una forma de vivir que empuja a compartir lo que se ha creído. No se trata, insistió, de formalidades, sino de dar testimonio con la vida cotidiana.
Una fe que no camina sola
El sermón subrayó que la condición del creyente no es la soledad. "Está conmigo y no me ha abandonado", citó Veli, para recordar la promesa que, según la fe cristiana, acompaña a quienes siguen a Jesús "todos los días hasta el fin". El pastor llevó la reflexión al terreno práctico de inicios de año: hacer memoria de 2025, reconocer sostén en las crisis y encarar 2026 con la misma promesa como cinturón de seguridad.
Hacer lo que agrada: de la consigna a la decisión diaria
El tramo más desafiante llegó al hablar de la voluntad de Dios. "Hacer lo que a él le agrada" puede sonar abstracto, pero Veli lo aterrizó a decisiones de agenda: alinear proyectos personales, planes de estudio, trabajo y vínculos con un estándar que no cambia. "No es vivir mitad para Dios y mitad para uno—advirtió—. La coherencia se prueba en lo que elegimos cuando nadie mira". La referencia al camino de Jesús hacia la cruz apuntó a que obedecer no siempre coincide con el aplauso de la gente, pero sostiene el propósito.
Y el que me envió está conmigo, no me ha abandonado. Pues siempre hago lo que a él le agrada
Un comienzo de año en clave de propósito
Entre aplausos y momentos de oración, la noche dejó imágenes sencillas: manos levantadas, jóvenes y adultos recibiendo una bienvenida y un llamado a revisar el rumbo. "Tu vida no es un intento —resumió Veli—. Es parte de un plan mayor". Para la comunidad chaqueña, el mensaje funcionó como espejo y hoja de ruta: 2026 como oportunidad de vivir con sentido, acompañados y con la voluntad afinada a lo que agrada a Dios.
Temas en esta nota

Destino: estación Esperanza
Una mirada cruda sobre la adicción al juego

El verdadero cimiento de la fe

El Dios de lo imposible y la soberbia humana
La sencillez de la fe

Vivir con fe
Opinión

Así como vuelan las hojas
Un poder espiritual invisible

Llegaron los "therians"











