Recuperar la gloria de un club
Señor director de NORTE:
Recuperemos nuestra gloria. Vendieron lo mejor y compran lo disponible. Así River deja de ser protagonista.
Algunos inauguran restaurantes. Otros, estatuas. Algunos celebran balances inconsistentes… o directamente dibujados. Pero todos tienen algo en común: no ganan campeonatos.
Mientras tanto, lo que nos hace únicos, lo que nos identifica como club —lo verdaderamente valioso— se va por la puerta que deja abierta su incapacidad. Son dirigentes que venden a nuestros pibes, a los que soñamos ver campeones una y mil veces con la banda roja cruzándoles el pecho.
Vendieron a Julián Álvarez. A Enzo Fernández. A Beltrán. A Echeverri. A Barco. A De la Cruz. Y justo antes del Mundial de Clubes, vendieron a Franco Mastantuono. Se fueron nuestras grandes promesas. Y con ellas, la posibilidad real de reeditar "La Máquina" en el siglo XXI.
¿Y qué hacen con ese dinero? Lo gastan en refuerzos que ya están de vuelta. O que no rinden. O que ni siquiera juegan.
Reconocemos sus trayectorias. Pero River no puede vivir del pasado. River tiene que escribir nuevas páginas de gloria. Mientras tanto, la deuda crece. Transfieren bienes del club a un fiduciario. Y emiten obligaciones negociables como si River fuera una financiera. Sacrifican espacios deportivos para levantar estacionamientos y locales comerciales. ¡Vaya modelo de club!: mezcla de shopping, financiera y casa de remates.
¿Dónde quedó el club? ¿Dónde el fútbol? ¿Dónde el proyecto?
Esto no es gestión. Es entrega. La entrega de nuestra camiseta, de nuestra identidad, de nuestro lugar en el mundo.
Antes de jugar, esperamos milagros. Porque los talentos nacidos en River ya no están. Se los llevaron. Los vendieron. Y nos dejaron con la nostalgia. Y River no nació para eso. Nacimos para dar cátedra de buen fútbol. Para ser protagonista. Para ser campeones.
River no es solo historia. Es futuro. Y esta dirigencia lo está rifando. Jugador por jugador. El camino que eligieron es claro: venden lo mejor y compran lo disponible. Y ese es el camino para dejar de ser River.
Es tiempo de despertar. De recuperar el orgullo, el proyecto y el fútbol que nos hizo grandes. De volver a ser River.
(Firma: un defensor de la grandeza de River).
DANIEL KIPER
(Hincha y socio)
Buenos Aires
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