Proyectos tecnológicos estratégicos del país en peligro
Las centrales nucleares de Atucha y Embalse no fueron afectadas, pero el ataque a la ciberseguridad del organismo científico dejó en riesgo proyectos como el reactor CAREM y RA-10.

La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) radicó una denuncia penal para investigar un gran hackeo del sistema de administración, registrado el viernes de la semana pasada, que afectó a todas las sedes del organismo.
Fuentes del sector aseguran que, al haber sido hackeado todo el sistema de administración unificado, al personal de todas las dependencias del país se le requirió el lunes y martes pasado que no utilicen ningún dispositivo conectado al sistema. También se dejó fuera de servicio el servidor de internet.
Denuncia
La CNEA no escapó a la desinversión en materia de ciberseguridad y, durante la gestión entre 2021 y mayo de 2024 de la física Adriana Cristina Serquis, a duras penas se invirtió dinero en la ciberseguridad de los sistemas del organismo.
Una vez iniciada la gestión de Javier Milei, el cuadro fue aún peor. Es que, en diciembre de 2023, el gobierno libertario decidió congelar el presupuesto de todos los organismos de ciencia y tecnología a valores de 2023, con una inflación proyectada superior al 200% para el 2024.
Eso paralizó no sólo las obras de proyectos como el CAREM y el RA-10, los llamados Small Modular Reactors (SMR), sino que trajo consecuencias en la desinversión en ciberseguridad para proteger proyectos estratégicos para el país por su impacto en ciencia, tecnología y la actividad productiva.
Para que se comprenda la gravedad de esta denuncia, hay que destacar que la Argentina integra un puñado de países que consiguió desarrollar tecnología nuclear clave y crítica. Los reactores modulares pequeños son tecnología crítica, es decir que la desarrollan pocos países y quienes lo consiguieron cuidan celosamente que otros no accedan a la información de cómo lo hicieron.
Exportación de alta tecnología, en riesgo
Está claro que llegar allí implicó años de inversión estatal en el sector nuclear que hoy le abre un horizonte de exportaciones de alta tecnología al país en rubros como energía, salud y defensa. La formación de ingenieros e ingenieras a lo largo de 70 años fue clave. Sin embargo la desinversión de los gobierno puso en riesgo un ataque que podría provenir de países que compiten en el mismo nicho que Argentina por desarrollar esa tecnología.
En un contexto en el que el país discute la necesidad de ingreso de divisas, exportar tecnología de punta es clave. El país de hecho ya exportó reactores a la India y a Países Bajos, pero además construyó Centros de Medicina Nuclear en Bolivia. Todo eso es ingreso de divisas tras décadas de inversión en este sector.
Actualmente existen cuatro SMR en etapas avanzadas de construcción en la Argentina, China y Rusia, y varios países en el ámbito de la energía nuclear y en fase de incorporación están llevando a cabo actividades de investigación y desarrollo de SMR.
La Argentina ha exportado reactores de investigación a Australia, Argelia, Egipto y Perú. La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) tiene cinco reactores de investigación, entre ellos el RA-3, que es el mayor productor de radioisótopos de Latinoamérica. Además, el país exportó por primera vez componentes nucleares a China, a través de la empresa Combustibles Nucleares Argentinos (Conuar). Hoy laa Argentina está construyendo el prototipo del reactor Carem, que se espera esté en marcha entre 2028 y 2030. Es uno de los pocos países que exporta reactores nucleares, junto con Estados Unidos, Rusia, Francia, Alemania, China y Corea del Sur. Hoy cuenta con una plataforma nuclear desarrollada, con empresas como Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA), Conuar, Impsa, Invap y Nuclearis.

Es importante aclarar que los sistemas de la CNEA no tienen nada que ver con los sistemas que se utilizan en los reactores nucleares que hay en la República Argentina: Atucha I, Atucha II y Central Nuclear Embalse. A estos sistemas los opera Nucleolectrica Argentina S.A., que está teniendo resultados muy positivos en este sentido.
En mayo de 2024, Adriana Cristina Serquis fue sustituida al frente de la CNEA por Germán Guido Lavalle, quién está buscando reenfocar algunos proyectos del organismo pero que no logró ningún proyecto concreto respecto a la ciberseguridad en lo que va de su administración.
El CAREM y el RA-10, en riesgo
En este sentido, uno de los proyectos de los cuales la CNEA historicamente se abanderó fue el Proyecto CAREM, del cual nunca se logró aprobar el diseño final del reactor nuclear y, encubriendo esto, se comenzó con la obra civil que almacenaría dicho reactor nuclear en pos de ganar tiempo.
Igualmente es importante todo el conocimiento y los aprendizajes del intento de reactor nuclear modular CAREM, los cuáles deberían estar en manos de la CNEA. Es por eso que surge la siguiente interrogante:
¿Se podrán haber perdido o robado los diseños del Proyecto CAREM? ¿Se habrán robado décadas de conocimiento y aprendizajes en torno al reactor nuclear modular?















