Resistencia23°Min. 20° • Max. 31°

Horizonte económico

Tras la aprobación de la Ley de Bases en el Senado de la Nación, vuelven los interrogantes sobre el futuro de la economía. Quienes comparten la mirada del gobierno nacional aseguran que la baja en los índices de inflación es una señal favorable, aunque por lo bajo admiten que se puede repetir el fenómeno de los años 90 cuando Menem logró estabilizar precios, pero con altos índices de desocupación.

Más allá del optimismo que en los últimos días mostró el gobierno nacional tras la votación en el Senado de la Ley de Bases, economistas cercanos a la Casa Rosada reconocen que el horizonte a mediano y largo plazo de la economía sigue siendo incierto. Observan que se necesitan nuevos paquetes de medidas con reformas más profundas para hacer frente a los riesgos futuros que plantea un escenario muy complejo. Pero si los índices de inflación ofrecen un breve respiro en las filas del oficialismo, el severo ajuste que redujo los ingresos de las familias de los sectores medios y bajos y que se tradujo en una pronunciada caída de la actividad económica, da pie a la oposición para alertar sobre el drama que vive la mayoría de los hogares donde disminuyó drásticamente el consumo de productos de la canasta básica.

Dicho sea de paso, hay que recordar que según los últimos datos del Indec, en mayo una familia necesitó $851.351 para no ser pobre. Por otra parte, el impacto de la fuerte recesión se hace sentir en el empleo. Se estima que la suba de la desocupación rondaría el 7,4% para el primer trimestre de 2024, según el relevamiento de expectativas del mercado que publica el Banco Central. Por esa razón, la atención de la gente está cambiando de la preocupación por el aumento de precios a otro problema dolorosamente familiar para los argentinos: la falta de empleo.

La pregunta que se hacen incluso los economistas de escritorio, es decir aquellos que se guían más por las planillas de cálculo que por lo que pasa en las calles, es si el programa del gobierno nacional tendrá la capacidad para resolver problemas más profundos como la falta de crecimiento económico sostenido. Los más optimistas destacan que el ajuste fiscal es una pieza clave para el éxito del programa y para abordar históricos problemas fiscales que han afectado a Argentina en el pasado, pero al mismo tiempo insisten con la necesidad de aplicar reformas más profundas y estructurales que sienten las bases para el crecimiento económico a largo plazo, una vez que se haya estabilizado la situación fiscal y monetaria.

Otro frente que preocupa es cómo se resolverá la salida del cepo cambiario, el nombre con el que en la jerga de los economistas se identifica al control gubernamental de la compraventa de divisas y del sistema de pagos con el exterior, también conocido como "cepo". Lo que se sabe hasta ahora es que la administración Milei acordó con las autoridades del FMI que lo levantará únicamente si no se pone en riesgo la baja de la inflación. Todo indica que el camino que queda por recorrer será un pasillo estrecho. Y en ese andar, es probable que se siga esperando el rebote en la actividad económica.

Pero eso no es todo. Por delante esperan también otros desafíos como la acumulación de reservas y la necesidad de establecer el mejor criterio posible para manejar importaciones frente a una eventual recuperación de la actividad económica, aunque hoy por hoy nadie se arriesga a poner una fecha a esa recuperación. En un intento por explicar lo que está pasando, algunos aseguran que lo que está en marcha es, en realidad, un programa económico de transición diseñado para abordar problemas inmediatos como el fiscal y el monetario, con la idea de que después se implementará un programa más consistente.

Por su parte, el Fondo Monetario Internacional advirtió que "los riesgos siguen siendo elevados" e insistió en la necesidad de mejorar la calidad del ajuste fiscal tras la aprobación de un desembolso de casi 800 millones de dólares. Algunos sondeos de opinión, en tanto, avisan que el humor de la gente podría cambiar en los próximos meses. Una encuesta de la consultora Zubán Córdoba reveló que el 72% de los consultados considera que su situación económica empeoró con Milei como presidente. El estudio muestra además que el presidente todavía proyecta cerca de un 43% de imagen positiva, pero recibe más de 56% de valoración negativa.

Más de Economía argentina+ Ver todas
Te puede interesar