A los queridos amigos de la Parroquia San Javier
Señor director de NORTE:
La celebración de Navidad está próxima. San Ignacio presenta este acontecimiento como la determinación de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo para "que la segunda persona se haga hombre" [Ejercicios Espirituales 102] a fin de compartir, «como verdadero hombre», de nuestros gozos y esperanzas, nuestras tristezas y angustias. Es el Dios más cercano posible.
El Padre, "que no escatimó a su propio hijo, sino que lo entregó por todos nosotros" (Rm 8,32) nos enseña qué significa amar: darse totalmente a sí mismo. Dios es amor, y el amor es comunicación, es decir, relación de oblación total al otro.
En Navidad experimentamos de nuevo la novedad y la grandeza del amor divino que superan cualquier noción humana: el rico se hace pobre, el grande se vuelve pequeño, el fuerte se manifiesta débil en la pobre cuna de Belén. Jesús nace para todos, santos y pecadores, fuertes y débiles, ricos y pobres, pero especialmente nace para "para mí". Se vuelve mi hermano para siempre.
San Pablo afirma que Jesús "me amó y se entregó por mí" (Ga 2,20), pero esa entrega en la cruz tiene su origen en la encarnación y el nacimiento, en esa venida de Dios al hombre. Es Dios el que viene hacia mí, hacia cada uno, siempre y continuamente. Es Dios quien nos visita en una carne frágil y desvalida, carne divinizada. Es Dios el que me visita en el hermano enfermo, solo o abandonado, triste o abusado. Esta es la única manera de ser salvados, mediante el amor frágil que Dios manifiesta en Jesús, aceptando libremente ese modo de amar hasta el extremo y ofreciéndolo así a nuestro prójimo.
Navidad es tiempo de contemplar al niño Jesús, "que por mí se ha hecho hombre para que más le ame y le siga" [EE 104]. Y dejarme mirar por Él. El llanto del niño Dios manifiesta la infinita compasión divina por la humanidad.
Recemos especialmente en este tiempo por los jóvenes de los Hogares San Javier y Santa Teresita, ellos nos enseñan mucho de ese Dios que está siempre viniendo, y golpea las puertas de nuestro corazón. Ojalá lo dejemos entrar.
¡Feliz Navidad!

PABLO, SJ – FERNANDO, SJ – RICARDO, SJ – OSCAR, SJ
PARROQUIA SAN JAVIER
RESISTENCIA













