Argentina qué será de ti
Desde la declaración de la Independencia a la fecha se sucedieron varias crisis económicas, en algunos casos con sangre, y el país con diferentes medidas pudo salir adelante al menos hasta la siguiente depresión. 
Tal vez se pueda considerar que cada crisis fue diferente, sin embargo hay elementos comunes en muchas de ellas y están presentes en la que vive el país actualmente con amenazas de una hiperinflación. También es necesario recordar que en más de una oportunidad el terremoto que comenzó en Argentina amenazó con llevarse puesto a bancos y fondos de inversión.
Existen innumerables ensayos e investigaciones que trataron de explicar cómo se originaron las crisis y cómo fue posible la recuperación. Tal vez la mejor síntesis para explicar lo segundo es una frase que se le atribuye a Nicolás Avellaneda: "Nada está perdido cuando hay un pueblo que trabaja".

También es cierto que el inicio de un nuevo gobierno genera cierta expectativa en los diferentes actores, que ofrecen cierto crédito político al nuevo gobernante pero hoy sencillamente "el horno no está para bollos" por lo que una sucesión de errores no sería aceptada.
Y al mismo tiempo Argentina no tiene uno sino varios problemas por lo que si se aplican recetas parciales solo aliviará un poco la situación, mientras persistirán, como ocurre en el ahora, los problemas estructurales.
Lamentablemente las últimas políticas que buscaron resolver los temas de fondo tuvieron un éxito moderado. Además se necesitará mucho tiempo antes de que la sociedad de parte del Norte pueda disfrutar de parte de la nueva infraestructura disponible como el gas natural.
Quedan 7 días para que el presidente electo, Javier Milei, arranque su gestión aplicando recetas que durante años fueron condenadas por parte de los dirigentes que encararán la nueva oposición.
Qué tan negativos son, solo lo sabe Dios. Lamentablemente hasta las estadísticas oficiales están tan cuestionadas y tampoco hay una evaluación confiable de los efectos causados por las medidas tomadas por quienes se está despidiendo del poder.
De igual manera no hace falta investigar mucho para determinar que el número de argentinos, afectados por la inflación, que no puede llegar a fin de mes es muy importante, muy posiblemente sean más de la mitad.
En los primeros días de gobierno Milei se enfrentará con los números reales del país y en base a eso proyectará sus primeras propuestas sabiendo que la inflación seguirá presente.
Incluso él ya adelantó lo que se vendrá y lo denominó: estanflación. Si bien en los últimos días se conocieron muchas opiniones sobre lo que implica el término, todos coincidieron en que no es algo bonito.
Otra definición que dio antes de asumir es que la obra pública tal como la conocemos desaparecerá y reaparecerán modelos que hasta ahora no funcionaron en provincias como el Chaco.
Ahora, no está claro qué pasará con los proyectos que ya están en marcha, muchos de los cuales son ejecutados con recursos provinciales pero también con financiamiento del gobierno nacional.
Se avecinan tiempos diferentes y de momento nadie puede anticipar cuál será el futuro del país, más allá de rumores de la llegada de inversiones, que si bien no son tan importantes, sumarían.
En este escenario es donde el Norte Grande deberá encontrar los caminos para poder desarrollarse enfrentando las asimetrías, que siguen vigentes pese a las inversiones registradas en los programas Norte Grande y el Plan Belgrano.
Hoy la región, con algunos chispazos, tiene un desarrollo industrial interesante, pero aún está lejos de lo que se necesitaría para que el sector privado pase a ser la actividad más importante y el mayor empleador.
Para lograr que el Norte del país sea una locomotora se necesita, entre otras cosas, más infraestructura tanto en logística como en energía. En tal sentido, en la Unne hay profesionales que en varias oportunidades indicaron la importancia de avanzar con una carpeta de propuestas que permitirán al Chaco ser el centro de uno de los corredores bioceánicos. De momento, solo son proyectos que no se concretaron.
En la provincia
Es la primera vez en mucho tiempo que un 10 de diciembre se registrarán cambios tanto a nivel nacional como en la provincia, que volverá a ser gobernada por una coalición comandada por radicalismo.
El elegido fue Leandro Zdero, que ya definió gran parte de su equipo de gobierno, casi todos profesionales formados en la Unne, lo que implica que tienen un conocimiento importante de la realidad local.
Ahora Zdero, gobernará con un gobierno nacional neoliberal que pretende introducir grandes cambios en el país, uno de ellos era (hoy frenado) terminar con el régimen de coparticipación federal.
Tampoco, más allá de las herramientas financieras que están en el presupuesto, conseguirá préstamos fácilmente. Para concretar cada operación de crédito necesita contar con los dos tercios de la Legislatura Provincial, un número difícil de alcanzar.
El radicalismo chaqueño se deberá conformar con ser una de las minorías por al menos dos años, tiempo en el que tendrá la posibilidad de sumar más diputados si el pueblo chaqueño así lo considera.
Al no tener la mayoría ni el quórum el nuevo gobierno chaqueño deberá acordar con el resto de los bloques y lo que ocurra el lunes, cuando se defina quiénes son las autoridades de la Cámara de Diputados, servirá para medir la capacidad de negociación que presenta un gobernador que ganó ampliamente la contienda de septiembre.
A su favor, hay voces, dentro de la oposición, que se adelantaron y señalaron que la presidencia de la Legislatura le corresponde a quien ganó las elecciones, es decir, al radicalismo.
Asimismo, dos diputadas hoy forman parte de lo que se denomina bloque CER, pero ingresaron en la lista del Frente Chaqueño por lo que podrían ser computadas como integrantes del bloque peronista, pero podrían acordar con el nuevo oficialismo.
También en siete días asumirá el exgobernador Roy Nikisch como intendente de Resistencia, una ciudad que fue gobernada por el peronismo durante los últimos 8 años y deberá pensar en concretar obras básicas.
Fue Nikisch quien adelantó, hace unos meses anticipándose a su gestión, que deberá encarar tareas que son básicas para cualquier administración pero que hoy no son cumplidas en un ciento por ciento.
Y en realidad, los tres gobernantes, es decir, Milei, Zdero y Nikisch deberán asumir sus funciones pensando que deberán desarrollar tareas que son tan básicas pero que hoy no están garantizadas, una muestra de que pese a todas las inversiones que se concretaron Argentina sigue siendo un país poco desarrollado, con grandes problemas de infraestructura y muy desigual.
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