Resistencia23°Min. 20° • Max. 31°

El acercamiento de China y EEUU

La rivalidad entre Estados Unidos y China parece haber ingresado en una etapa en la que ambas naciones muestran un nuevo acercamiento y una mayor predisposición al diálogo.

El dato no es menor si se tiene en cuenta que la puja por el poder global entre las dos superpotencias generó desconfianzas tanto en Washington como en Pekín, mientras crecía la preocupación en la comunidad internacional por la posibilidad de que las tensiones condujeran a un conflicto armado.

Si bien ciertas situaciones que involucran a ambas potencias hacen que algunos recelos se mantengan en pie, como por ejemplo la decisión de EEUU de no autorizar la venta a China de componentes electrónicos que son considerados estratégicos en la industria militar, los observadores consideran que los acercamientos que se vienen produciendo desde noviembre del año pasado hasta la fecha pueden ser interpretados como una tregua que apunta a reducir las tensiones y a alejar el fantasma de una escalada o un error de cálculo que derive en un enfrentamiento con implicancias para todo el planeta.

En efecto, desde que el 14 de noviembre del año pasado se concretara la reunión entre el presidente norteamericano, Joe Biden con su par de China, Xi Jinping, en un hotel de la isla indonesia de Bali, 24 horas antes de que comenzara la cumbre de los líderes del G20, se sucedieron otros encuentros entre altos funcionarios de ambos países.

El 18 de junio pasado, el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, viajó al gigante asiático para reunirse con el presidente Xi Jinping, en Beijing, donde acordaron mantener los canales de diálogo para lograr acuerdos y evitar futuros conflictos. El 7 de julio, fue el turno de la secretaria del Tesoro de EEUU, Janet Yellen, quien aseguró en una visita a China que los acercamientos permitían construir una base más sólida entre ambas potencias.

"Creemos que el mundo es suficientemente grande para que nuestros dos países prosperen", dijo en esa oportunidad la funcionaria. Pocos días después, el 18 de ese mismo mes, el enviado estadounidense para el clima, John Kerry, se reunió en Pekín con el jefe de la diplomacia china, Wang Yi, para retomar la agenda de cooperación en materia ecológica. Y el 20 de julio de este año se produjo la visita más simbólica de todas: el exsecretario de Estado de EEUU, Henry Kissinger, que en mayo cumplió cien años, se reunió en Beijing con el presidente Xi Jinping, en un encuentro que fue destacado por los medios estatales chinos que calificaron a Kissinger como "un viejo amigo del pueblo chino".

De esta manera, la visita a Taiwán que realizó la presidenta de la Cámara de Representantes de EEUU, Nancy Pelosi, en agosto del año pasado y que generó un fuerte rechazo de China, pareció haber quedado atrás, junto con los temores de un eventual conflicto bélico en esa región del planeta. De hecho, esa situación fue calificada por las autoridades china como una "interferencia flagrante" en sus asuntos internos, por lo que ordenaron un despliegue militar en torno a la isla. Cabe recordar que el gigante asiático reclama a Taiwán como parte de su territorio, y es por eso que la presencia de la demócrata en la isla mostró en ese momento hasta dónde estaba dispuesto llegar EEUU en el juego por el poder global, luego de que Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido expusieran en el G7 su preocupación por la influencia de China en el mundo, anunciando la puesta en marcha de un programa de inversiones de 600.000 millones de dólares para naciones en desarrollo.

En abril del año pasado, en una visita que realizó a nuestro país la jefa del Comando Sur de los Estados Unidos, Laura Richardson, también había manifestado su preocupación por el creciente interés demostrado por China en la región. Es que, desde hace más de una década, el gigante asiático viene tejiendo nuevos lazos comerciales con América Latina, un espacio geográfico considerado por Estados Unidos como zona bajo su influencia. Esta semana, en tanto, la secretaria de Comercio de EEUU, Gina Raimondo, llegó en misión oficial a China para anunciar, entre otras cosas, el lanzamiento de una nueva Cumbre de Liderazgo Turístico entre el gigante asiático y Estados Unidos. Es de esperar que estas visitas contribuyan a mejorar la relación entre ambas potencias y, al mismo tiempo, a alejar los riesgos de un enfrentamiento que podría tener serias consecuencias para todo el mundo.

Más de Editorial+ Ver todas
Te puede interesar