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El cambio climático dio una estocada a fondo que hace tambalear a la sociedad

Sin casi darnos cuenta estamos viviendo una de las épocas más apocalípticas de la humanidad con un combo nunca visto por lo menos para las últimas generaciones, donde los desastres naturales como terremotos, inundaciones, sequías extremas, olas de calor, incendios forestales, entre otras calamidades, afectan a la humanidad en mayor o menor grado.

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También afectan a la Argentina y al Gran Chaco Americano como región y a nuestra provincia en particular. Los efectos negativos seguirán incrementándose, según los científicos, salvo que busquemos paliativos para amortiguar en el tiempo las consecuencias negativas que la población ya está sufriendo.

No somos apocalípticos ni mucho menos, pero las advertencias de las organizaciones mundiales sobre el cambio climático que afectaron de muerte en muchos lugares al medioambiente no fueron tenidas en cuenta y hoy la sociedad y el mundo entero sufren las consecuencias.

Para muestra solo basta un botón. Europa transita hoy el invierno pero las olas de calor que vivió fueron devastadoras provocando incendios forestales en Francia y España y una sequía sin precedentes en Italia y Portugal, mientras el Reino Unido ha registrado la temperatura más alta de su historia, con algo más de 40 grados centígrados.

Chile, desde hace algunas semanas está devastada por incendios forestales que ya dejaron cerca de 500.000 hectáreas desde el centro hacia el sur, consumidas por el fuego y por lo menos casi 30 personas murieron por esta causa. La lucha es desigual y las pérdidas incalculables. "Es como si hubiera caído la bomba atómica", dijo la alcaldesa de Santa Juana al referirse a los incendios y sus consecuencias en medio de un estricto toque de queda.

EN LA ARGENTINA

Siendo el período 2020-2022 el más seco de la historia de la Argentina, los productores argentinos ya no cuentan con reservas de agua ni condiciones favorables que permitan el desarrollo de los cultivos.

En nuestro país la Bolsa de Cereales de Rosario pronostica que la de este año sería la más baja de los últimos cinco años y se ubicaría 10 millones de toneladas por dejado de la primera estimación de un poco más de 40 millones de toneladas de distintos cultivos.

Según los cálculos actualizados de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), entre estos tres cultivos la pérdida de la sequía ya asciende a 10.400 millones de dólares. Pero si se observa el efecto neto sobre el producto nacional, las pérdidas del campo generarían un impacto negativo de 14.190 millones de dólares, es decir, una caída estimada del 2,2 % del PBI.

Un gran ejemplo de esto es la producción de trigo, la cual ya sufrió una caída interanual de casi el 50 %, donde solo se pudieron cosechar 12,4 millones de toneladas a nivel país. Con el resultado del cereal ya puesto y la suerte de la soja y el maíz en los campos habrá que calcular mayores pérdidas, seguramente.

Según el Mercado Ganadero de Rosario (Rosgan), actualmente hay 26 millones de cabezas de ganado bajo riesgo, solamente en bovinos. Por otro lado, economías regionales dedicadas a la producción de algodón, yerba mate, arroz, frutas, verduras, miel, vino y cítricos, también comenzaron a contabilizar sus pérdidas.

EN EL GRAN CHACO Y NUESTRA PROVINCIA

En el Chaco y nuestro país, como los incendios forestales del año pasado en Misiones y Corrientes que este año volvieron a afectar a nuevas áreas, tanto en el sur del país y en otras provincias del Norte argentino provocan graves daños al medio ambiente, a la economía en general y a la producción en particular, como así también en la salud de las personas.

Según datos de la Subsecretaría de Agricultura del Gobierno del Chaco, a mediados de febrero el impacto de la sequía en la provincia fue histórica y muy perjudicial ya que se pensaba en esta campaña implantar 1,5 millones de hectáreas de los distintos cultivos, pero las expectativas de siembra bajaron a un poco más que 800.000 hectáreas de las 1.500.000 que se estimaban.

Por cierto, la sequía también afecta al algodón, y como el Chaco es el principal productor del país se estima una reducción de siembra o pérdidas por sequía del 30 por ciento aproximadamente, al igual que el impacto negativo que sufrieron el maíz, sorgo y girasol y la poca horticultura que se produce en esta provincia, dicen los productores mientras miran el cielo con las esperanzas de lluvias.

El valor del impacto productivo y ambiental se verá en los próximos meses cuando haya más certezas, pero el mayor impacto ya se nota en lo social por las pérdidas económicas en los hogares, especialmente en los pequeños productores que no descartan un nuevo éxodo de los pocos que quedan en el campo por diversas circunstancias.

El campo chaqueño está despoblado y solo queda poco menos del 10 por ciento de la población rural, ahora concentrada en la capital chaqueña y otras importantes ciudades del interior.

Las causas son conocidas porque además de la situación económica y social que se atraviesa, donde la mitad de la población del país es pobre, el cambio climático dio una estocada a fondo que hace tambalear todas las estructuras.

La pregunta del millón es si seguimos lamentándonos por las pérdidas económicas, incendios, sequías o inundaciones y dejamos pasar el tiempo sin un mínimo plan de acción, o ponemos todos, no solo la parte gubernamental, y con el debido aporte trazamos una estrategia en cada provincia y en consonancia con lo nacional, para paliar una situación que los científicos auguran que se prolongará en el tiempo. Hay esperanzas, siempre y cuando trabajemos unidos para morigerar el impacto negativo que nosotros mismos generamos.

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