Huída, coartada sin suerte y 20 días oculto
Ramón Flores cometió muchos errores. A los pocos días del crimen de su empleador Marcelo Longhi , regresó al Chaco. Fue en común acuerdo con su cómplice que también está detenido, Pablo Achard , socio de la víctima.
Achard en el velorio tuvo que decirles a los deudos cuando preguntaron: "¿El peón dónde está"?. El socio del exrugbier y empresario contestó: "Lo llevé en mi camioneta al Chaco".
Ya había sospechas de la familia de Marcelo, a los tres días la Justicia bonaerense ordenó allanamientos y las detenciones de ambos. Pero el chaqueño ya estaba oculto en Barranqueras desde el 19 de enero.

Ayer, luego de 20 días, fue atrapado por investigadores de la Bonaerense y de la Policía del Chaco. Flores el domingo se puso en contacto con el abogado Francisco Belle por intermedio del dirigente Miguel Chamorro.
Por teléfono aseguró al profesional que era inocente y que Longhi habría sido ejecutado por problemas de droga. También, que había estado seis horas declarando en la fiscalía de Buenos Aires y que volvió porque tenía que registrar a su hija que había nacido hace dos meses.
La coartada no le sirvió porque cambió de abogado, no se presentó ante la jueza federal Zunilda Niremperger y priorizó evadir a la ley
Temas en esta nota

Condenaron a un chaqueño por el crimen del exrugbier Marcelo Longhi
El condenado huyó y fue detenido en la provincia

Prontuario: tentativa de homicidio, usurpación y violencia de género
El perfil criminal del chaqueño que se convirtió en prioridad

Luego de tres semanas atraparon al acusado de matar a Marcelo Longhi
Llegó al Chaco el 19 de enero











